1-La revolución industrial. Producción en masa. Júbilo
popular. Después, puestos de trabajo inexistentes, desaparecidos, substituidos
por máquinas.Ya no hay tanto júbilo. Hoy muchos se arrastrarían por esos
puestos de trabajo. Cada vez se produce más rápido, las empresas pueden crecer
en consecuencia, más rápido. Las
inversiones por tanto también. Pero con lo que no cuentan los inversores y
especuladores financieros es que también hay más empresas en ardua competencia
por crecer aún más rápido que su vecina.
Entonces llegan las equivocaciones, las malas inversiones.
Apostaron por el caballo equivocado (pero no por lento sino porque los demás
fueron más rápido) y entonces llegan las deudas privadas y las quiebras que
acaban pagando los mismos pringados de siempre; el pueblo, lo público, los
lentos, el estado…como prefieran llamarlo. Ya no hay tanto júbilo. Todos
ciegos.
2-La revolución de las telecomunicaciones. Internet.
Información en todas direcciones de todas partes, hacia todas partes.
Comunicación más eficiente. La globalización está permitida. La comunidad del
Euro. Una sola moneda. Más transacciones, más consumo de todas partes, hacia
todas partes y países. Más competencia, un panorama más amplio de oportunidades
de éxito pero también un panorama más amplio de empresas, más difícil predecir
en las inversiones.
Mejoras de Internet.Hay que predecir. Comunicación más
eficiente. Tomas de decisiones defectuosas a pesar de ello. Tanta información
no es abarcable. Más avances, más bases de datos de más empresas, mejores
procesadores para soportarlas, mas flujos económicos, más índices, más
actualizaciones,¡hay que desmarcarse! más cambios más rápidos...más fallos.
Mejoras de los gigantes de las telecomunicaciones. Hay que abarcar, hay que
producir, I+D+I, adelantarse al rival de la otra empresa, atraer a los
inversores…hay que ganarse su confianza para poder tener su dinero con el que
seguir invirtiendo en I+D+I.
3-Más Internet. Ya es una herramienta cotidiana para casi
cada persona de a pie para gestionar su vida y sus relaciones con los demás.
Espero que nunca nos pase lo que a esas empresas. Información en masa.
Conocimiento en masa. Júbilo popular. Después de todo ello más puestos de
trabajo inexistentes, desaparecidos, substituidos por más maquinas. Ya no hay
tanto júbilo popular. Sin embargo, ahora somos nosotros mismos (y no las
empresas) los que tenemos que decidir abandonar o bien mantener y mejorar el
uso de la herramienta que nos da la posibilidad de adaptarnos al entorno.
Internet.Sin embargo ya no es el mercado financiero solo, sino también nuestras
vidas personales las afectadas, para bien o para mal.Vidas cada vez más rápidas
si.... y más ciegas, también.
Un día algún loco refiriéndose a las consecuencias de la
revolución industrial dijo, con no demasiado fundamento, que “el maquinismo que
creó y crea abundancia nos deja en la necesidad”… ¿pasará algo parecido con
Internet y “la abundancia de la información”? ¿Qué fundamento necesitamos para
darnos cuenta de nuestro auténtico problema? ¿Un fundamento empírico? ¿Un nuevo
crack financiero? ¿Una guerra? El mayor fundamento de la existencia humana es
que deberíamos dejar de guiarnos por fundamentos y un poquito más por
sentimientos. Estos últimos aunque son
también relativos no permiten tantos puntos de vista. También es cierto que no
permiten tanta EFICACIA.
Pero es que es la eficacia, paradójicamente y en este momento de la
historia, lo que nos está
llevando al agujero, a una crisis financiera, económica y social global, es más
"la eficacia" y no tanto la falta de compromiso lo que mantiene la
desigualdad y la pobreza después de 2000 años de historia.Luego hay que
escuchar como empresas privadas y eficaces como Antena 3 "se comprometen".Todo
para que el sistema siga avanzando por el mismo sendero.El sendero de la
eficacia.Sendero que poco a poco y sin hacer mucho ruido ( y ahí está el peligro) acapara nuestras vidas cada vez más.
Me declaro oficialmente en contra de todo lo que pretende
funcionar eficaz y sistemáticamente. Desde una pareja hasta una empresa. Brindo
por los lentos. Brindo por las personas espontáneas y sencillas. Que solo
necesitan de otras personas espontáneas y sencillas. No soporto la
sofisticación cotidiana.
Un día
implícitamente nos prohibieron
que funcionáramos mal en una buena parte de aspectos de nuestra vida.
Desde ese día empezamos a no valorar ni disfrutar de nada de lo que teníamos y de lo que eramos.
“Y es que no es la tentación lo que nos lleva a caer en ella
sino la mera prohibición”
Hace falta una revolución de pies a cabeza...pero no es la
que todos esperamos...
En cada huelga general, cada vez mas frecuentes en esta Europa en crisis, se leen panfletos cuyas palabras siguen, cada día más una linea muy parecida. Parece que de entre los "culpables" en dichos panfletos de sindicatos ya no solo figuran leyes, derechos no atendidos, políticos, bancos, especulaciones financieras o hechos puntuales de una economía de un país...ahora empiezan a figurar palabras como "mentalidad desarrollista" o "Globalización"...culpables cuya naturaleza es más psicológica y global, que económica y puntual. Lástima que los que se interesan por la psicología o las personas no se interesen por la economía y los números, lástima que los que les interesan los números no les interesen las personas. Lástima que la solución a la crisis por la que pasa este mundo este en los números, pero sobre lo que recae las consecuencias sean personas.Cada vez más se hace necesario ese puente.
Y llegó el día en el que el progreso nos estalló en la cara.
¡Políticos despertad! dejad de remar y empezad a reparar boquetes. Atreveos a
perder esa carrera por el país más apto.
Algún día hasta el bote mas rápido, el más apto, se hundirá.
Señores políticos en cuyas teorías se sustentan sus leyes y de ningún ciudadano
más aunque nos cueste admitirlo y revocarlo por vías pacíficas.
Señores políticos la selección natural, la científicamente ley
de "la supervivencia del mas apto" no se le puede aplicar a una
especie que si ha llegado a estar por encima de todas las demás no ha sido por
los individuos mas fuertes o más poderosos sino solo porque sus individuos
dependen unos de otros más que en ninguna especie. ¿A caso ustedes, señores
políticos, cuando les parió su madre empezaron a andar? Un simple elefante ,
señor Juan Carlos, ya está trotando a los cinco minutos, ya es independiente.
Usted, señor político todopoderoso, no es humano por ser independiente,
sino precisamente por no serlo. Pero tranquilo seguro que para cuando tenga que
volver a ser dependiente , para cuando le tengan que cambiar los pañales porque
la artrosis no le deja llevarse la comida a la boca, para entonces seguro que
usted ya está jubilado y no piensa en reformas legales, para entonces seguro
que esta cubierto por una buena pensión que ha pagado su gran remunerado
trabajo de explotador y seguro que no necesita tele asistencia pública de los
servicios sociales porque en lugar de inyectar dinero a servicios públicos
prefirió invertir, en sus gloriosos e independientes días, en unos científicos
que previnieran su artrosis, que previnieran esos "deshumanizantes"
pañales, que previnieran su "dependencia".
Señor político usted es poderoso.Pero no es independiente.
Ni tampoco lo es su país ni su economía. Europa lo empieza a entender. ¿Pero y
EEUU? Su barca no para de dar ostias a las del resto de la carrera con cada
especulación financiera, con cada inversión en más progreso, en mas
productividad, en mas corporaciones, ¡en tu puñetera pantalla de ordenador
extraplana señor lector y comprador compulsivo! en eso que nos hace creernos
más independientes.
¿Quien gritó independencia?¿El genero masculino, el individuo fuerte, EEUU...?
Jesús García Muñoz
El ser humano fruto de la vida social , la vida social fruto del grupo y el grupo fruto de la interdependencia.
"La concepción del grupo como un todo dinámico debe
incluir una definición del grupo que se basa en la interdependencia de los
miembros (o mejor, de las subpartes del grupo). Me parece muy importante este
punto, porque muchas definiciones del grupo toman como factor constituyente la
similitud de los miembros del grupo más que su interdependencia dinámica. A
menudo, por ejemplo, se define el grupo como compuesto por un número de personas
con ciertas semejanzas, especialmente de
actitudes. Creo que es necesario entender que tal definición difiere
fundamentalmente de la del grupo basado en la interdependencia de sus miembros.
Es muy posible que un número de personas posean ciertas semejanzas -por ejemplo, de sexo, raza, posición
económica, actitudes- sin constituir un grupo en el sentido de ser partes
interdependientes de un todo social.[…] No obstante es preciso comprender que une
definición del grupo basada en la igualdad de los objetivos o del enemigo es
también una definición por similitud. Lo mismo vale para la definición del
grupo por el sentimiento de lealtad o pertenencia de sus miembros. Por
consiguiente, si se desea utilizar el sentimiento de pertenencia como criterio
del grupo, tal proceder será válido si se apunta hacia la interdependencia que
ese sentimiento establece. Debe comprenderse, sin embargo, que la lealtad o
sentimiento de pertenencia es solo una variedad dentro de los tipos posibles de
interdependencia que pueden constituir un grupo (otros son la dependencia económica,
el amor o la vida en común en un área determinada)."
Amigos, la hiperactividad, el neuroticismo y tantas otras "etiquetas" para designar formas de ser humanas están calumniadas. Son vistas como enfermedades a erradicar. O al menos algo que dificulta lo que algunos conciben como "vida humana".No, quizás las "neuras" (inestables emocionalmente) y las "hiperactividades" dificulten la vida en un sistema creado y gobernado con el único objetivo de aumentar su productividad, y en su favor otras áreas , como las artes se ven relegadas a un segundo plano.
Pero muy lejos de eso, las personas neuróticas o hiperactivas aportan algo a la humanidad mucho mas relevante que el rendimiento perfecto del estudiante, el trabajador , el empresario, la corporación, el país o el mundo. Aportan arte, aportan sentimiento, aportan creatividad, aportan imaginación, aportan empatía.... aportan constructos psicológicos ligados a la capacidad humana mas valiosa de todas, la conciencia (que incluye empatía); estos pringados improductivos tiznados de locos y excluidos de cualquier grupo que aspira a rendir a un buen rimo lo que aportan se llama humanidad.
Por poner ejemplos: grandes figuras de las artes escénicas o el deporte son Hiperactivos. Por poner ejemplos, sin Neuróticos en este mundo no existiría ni la música, ni la pintura, ni el cine, ni los sueños, ni la poesía, ni la literatura,ni la psicología (78% de estudiantes de psicología puntan significativamente alto en neuroticismo)...no existirá ninguna de esos intereses o vocaciones que nacen del sufrimiento o de las contradicciones, que nacen de un conflicto cognitivo sin resolver. Esos conflictos cognitivos que la psicología mas científica (en sus ansias por conseguir la exactitud y rigurosidad en su método) pretende erradicar.
¿Pero hasta que punto es ,no ético , sino beneficioso perseguir la felicidad de las personas a toda costa? ¿Hasta que punto es beneficioso convertir a todo ser humano en un ser plenamente feliz, si justo en ese momento en el que la ciencia consiga hacer de la especie humana una especie feliz en todos sus individuos aumenta altamente la posibilidad de perder esas "neuras" y por consiguiente "las artes" y por consiguiente el motor del arte que es nuestra capacidad imaginativa... junto con la imaginación perderíamos la conciencia...y llegados a este punto...¿de que nos sirve ser felices si no somos conscientes de ello?...El si debemos buscar o no la felicidad plena no es una cuestión ética, sino la más científica de todas.
En este interesante artículo se nos plantea la reflexión de si estamos yendo por el buen camino.Pregunta que nunca deberíamos dejar de hacernos.
.......
Hay un anuncio de Mapfre que pulula por las calles que dice "Si la educación cambia tan rápido, no podemos educar como hace 20 años ".
Muchos de los problemas de rendimiento, de atención,
de hiperactividad, de comportamiento... se deben simplemente en un PROBLEMA DE
MOTIVACIÓN.
¿Cuántos niños hay diagnosticados con TDA-H
(Trastorno de Déficit de Atención, con o sin Hiperactividad) y sin embargo nos
sorprende que son capaces de estar haciendo una tarea que a a ellos les gusta,
sobre todo jugar con las videoconsolas portátiles?
La época en
la que nosotros o nuestros padres estudiamos es muy diferente a la época en la
estudian nuestros niños de ahora.
Ellos están rodeados de una tecnología que nosotros
no teníamos. La pluma y el tintero, o el boli, el lápiz y el papel han quedado
sustituidos por pantallas digitales. La "enciclopedia" es tan antigua
como las "pesetas", ellos tienen toda la información a su alcance a
toque de botón...
Para nuestros padres, que nosotros fuéramos a la universidad
era su principal meta. Su obligación era trabajar para darnos una educación y
un plato en la mesa, y la nuestra era la de estudiar para labrarnos un futuro y
encontrar un trabajo.
Las matemáticas, el lenguaje y las ciencias eran las
asignaturas principales; y el dibujo, la música o la gimnasia, las considerábamos
"asignaturas maría".
Todo esto ha cambiado. Los niños viven en una era
digital y social a la que nos cuesta adaptarnos. Las matemáticas, el lenguaje y
las ciencias son importantes sí, pero para ser bueno en un trabajo nosotros
mismos nos estamos dando cuenta de que es necesario no sólo saber lo que
hacemos sino cómo lo hacemos, es decir, son necesarias otras habilidades que
nadie desarrolló en nuestra infancia (trabajo en equipo, empatía,
socialización, inteligencia emocional, creatividad, imaginación, etc.).
El principal motivo de fracaso escolar en los niños
de hoy en día es el fracaso de la educación ante su resistencia al cambio.
Si un niño tiene motivación aprende lo que sea.
Si un niño tiene motivación atiende el tiempo que
sea necesario.
Si un niño tiene motivación está sentado en una
silla quieto haciendo una tarea...
Pero hay que darles los medios y enseñarles conforme
a la época en la que viven. Hay que averiguar lo que se les da bien y
potenciarlo, sin pretender adaptarles a una educación, una cultura, una
sociedad y unas exigencias obsoletas.
Todo esto nos lo enseña Sir Ken Robinson en este
breve video de 11 minutos:
Mientras hablabas, pensaba en el patrón que sirvió
para establecer que alguien estaba en la parte adecuada del conocimiento: el
cociente intelectual. ¿Por qué demonios hemos creído durante tanto tiempo que
la medición del CI era importante para la vida económica?
Ken Robinson:
El cociente intelectual fue una de las nociones que
surgió del crecimiento de la psicología y la sociología, de los intentos de
aplicar las mismas características de las ciencias físicas a las personas. Lo
importante es que había dos fuerzas: por un lado, un verdadero espíritu de
investigación, para ver si podíamos medir la inteligencia igual que medimos el
movimiento de las mareas, pero también coincidió con el crecimiento de la
educación pública, que requería una manera eficaz, rápida y objetiva de
caracterizar a las personas para poder educarlas.
Se necesitaba saber, en cierto modo, si tenían una
inteligencia normal, inferior a la media o extraordinaria. Alfred Binet, cuando
creó el primer test de inteligencia en París, estaba interesado en los niños
con necesidades educativas especiales. Para descubrir cuáles eran sus
necesidades, necesitaba tener una idea de cuál era la capacidad media. Éste era
el objetivo inicial. No obstante, los tests de inteligencia se volvieron
fundamentales para la categorización de alumnos en las escuelas públicas, pero
también para la selección en el ejército. Se han convertido en un mito, me
parece: han pasado a formar parte de nuestro léxico cultural como si fueran
objetivos. Una de las organizaciones más importantes que hay es Mensa, la
organización de personas con cocientes intelectuales altos. Y me parece
estupendo, no voy a criticar a Mensa, pero me planteo si esto es así realmente.
En realidad, el test de inteligencia solamente mide la capacidad de hacer tests
de inteligencia. ¡Hay personas a las que estos tests se les dan muy bien! Si
queremos saber lo inteligente que es alguien, ¡por lo menos deberíamos aceptar
que la inteligencia entraña mucho más de lo que se puede medir en un test del
CI, ¿no deberíamos incluir también otras preguntas? Como, por ejemplo: ¿sabes
componer una sinfonía? ¿Sabes interpretarla? ¿Sabes gestionar un negocio de
éxito? ¿Sabes bailar? ¿Sabes escribir una poesía que conmueva a los lectores y
les haga llorar?
Eduardo Punset:
O la empatía…
Ken Robinson:
¡La empatía! Si el ser humano solamente tuviera las
habilidades que se miden en los tests de inteligencia, la mayor parte de la
cultura humana jamás habría existido. Yo no querría vivir en un mundo así. ¿Tú
sí?
Eduardo Punset:
No.
Ken Robinson:
Tenemos una visión de la inteligencia muy
reduccionista."
..........
En conclusión, las manos de estos pringados neuróticos, Hiperactivos y desviados mentales son las últimas en las que esta el porvenir del mundo pero las primeras en las que esta el porvenir del ser humano, tal y como lo conocemos. ¿Saben que los neuróticos sueñan más que los no neuróticos? ¿Saben que género sueña más y es más neurótico?¿Las mujeres o los hombres? Creo que ya saben la respuesta. El timón de esta especie lo han llevado los últimos en los que podíamos pensar. Y precisamente por el miedo de los primeros a perder el timón han condenado al ostracismo y discriminado a estos últimos. La lástima es que estos , han acabado por creerse inferiores y han dejado de llevar el timón del barco.En lugar de eso han decidido copiar la actitud ante la vida de los "menos pringados". Nunca le tengamos miedo a soñar. Fuente:
La sociedad cada vez cambia a un ritmo más acelerado. Las
nuevas tecnologías, la sociedad de la
información (S.I.), el hecho de que las personas gracias a internet
dispongan de toda la información que deseen cuando deseen. Ello está llevando
la cultura a un punto de inflexión en el que importa menos tener información a
saber cómo utilizar dicha
información. Esta tendencia se está incorporando desde los pilares de nuestra
sociedad, la educación, hasta las enseñanzas superiores y la incorporación al
mundo laboral.
Preparación para el
mundo laboral:
De esta manera ahora se busca una preparación lejos de la
que hasta hace poco se practicaba. Las clases de “teoría” en los colegios y las
clases “magistrales” en la universidad cada vez tienen menos cabida en la que
los psicólogos y sociólogos denominan Sociedad
de la información. Ahora se enseñará a saber manejar toda esa información
disponible en la red. Se enseñará a cada persona a descubrir sus intereses y
sobre todo, a saber crear cosas nuevas con dicha información. Los grandes
avances de las últimas décadas nos han hecho pasar de una sociedad basada en la
producción masiva de objetos a una sociedad de servicios y de información.
Por tanto el motor son las ideas y la creatividad.
Estas se antojan indicadores directos de productividad, éxito y rendimiento. La
creatividad junto con otras dos capacidades; la capacidad de trabajo en equipo y la adaptación al cambio. ¿Porqué estas
capacidades? Porque también se habla de la sociedad
del aprendizaje continúo. Múltiples estudios al respecto abalan que la
productividad de cualquier proyecto se multiplica cuando este es llevado por
grupos grandes, desde puntos de vista o campos intelectuales distintos y no de
manera individual o intraprofesional. Es esta la causa de iniciativas tales
como el recriminado (por cuestiones económicas en especial) plan Bolonia que
busca impulsar las capacidades de trabajo en equipo.
Nos encontramos a las puertas de un nuevo mundo empresarial
en el que prima el conocimiento compartido y en dicha visión del trabajo
primarán las colaboraciones entre empresas de distinta índole, países e
intereses, dónde la capacidad para llegar a acuerdos fructíferos es vital y
dónde los trabajadores y los altos cargos se verán forzados a cambiar su punto de vista constantemente para
entender la postura del colaborador. Ahí es dónde entre la capacidad de cambio, el aprender
cosas nuevas constantemente y una última que no he nombrado hasta ahora, la
capacidad de gestionar el propio aprendizaje, o el denominado, en psicología, “metaprendizaje”…porque la sociedad que
nos espera es de todo menos estática. De ahí que se busque ampliar la formación
básica con un año más de bachillerato. Para cursar más asignaturas optativas
con las que el alumno se identifique
antes de equivocarse de carrera y acabar tirando dinero público.
Ya no se buscan profesionales en una rama. Ya no existen los
especialistas, ya no existen ahora que buena parte del mundo tiene acceso a una
documentación impensable hace pocas décadas, y sigue evolucionando. En la era
de la información se buscan trabajadores con capacidad de fusionar fuerzas
diversas, aunar conocimientos, crear espacios compartidos e innovar.
La raíz del fracaso
escolar español
Se sabe que le educación finlandesa es la que presenta un
mayor rendimiento escolar con apenas un 1% de fracaso escolar. Él cual
contrasta con el 28 % español. Y justo hasta este preciso momento no se les ha
ocurrido a los profesionales de la psicopedagogía hacer un estudio
observacional y exhaustivo sobre qué
es lo que funciona tan bien allí y que se ignora aquí. Se presumen varios
factores relevantes y “macrosistémicos”,
es decir, que las escuelas funcionen bien no depende de las propias escuelas
sino de toda la sociedad en su conjunto.
Los españoles no somos ni más listos ni más tontos que
nadie. Las influencias de toda una cultura son variables a tener en cuenta en
el proceso educativo de niños, adolescentes y jóvenes. Tampoco los profesores
son los culpables de nuestra fracaso escolar, es más, probablemente la causa
sea un motivo subyacente “ideológico” o de “valores”.
¿Han visto la nueva campaña de publicidad de concienciación
educativa? ¿Aquella en la que aparece el prestigioso humorista José Mota como
referente rodeado de niños? El anuncio podrán verlo en postes publicitarios de
marquesinas de autobús o en el anuncio por televisión. En dicho anuncio se
intenta transmitir una palabra en especial, detrás de la cual se presume que
habita el fracaso educativo. Se trata de la palabra reto.
Y es que muy probablemente ese es el problema de fondo. El
niño, y en especial el adolescente español no perciben la escuela como una
prueba de su valía o como un medio para conocerse a sí mismo y sus capacidades,
sino como algo tedioso e improductivo. No conseguimos nada diciéndoles “hay que
estudiar qué sino, no serás nadie en el futuro”. Hay que decirles “si estudias
quizás llegues alto, quizás seas mediocre o quizás no llegues a nada, pero si
no estudias lo peor no será que descartarás las dos primeras opciones, sino que
siempre vivirás con la duda de si realmente valías para algo y no te habrás
conocido a ti mismo”. Porque al final el único mediocre es el que no ha sabido
encontrar aquello que realmente le gusta hacer.
Todo esto se engloba en conceptos de psicología educativa
actuales como “Identidad personal e Identidad Académica”. La tendencia
actual no es solo guiar al alumno por
métodos docentes más prácticos y
aplicados para que este pueda verse reflejado en lo que académicamente le
atrae (identidad académica) sino también, y casi más importante una identidad personal, dónde el equilibrio emocionaljuega un papel
importantísimo en edades tan complicadas, dónde además, significan el momento
clave en el cual la persona construye la
mayor parte de la que será su identidad en el futuro, su autoestima, su
autoconcepto…En definitiva se busca que el alumno desde edades tempranas
aprenda a conocer sus puntos fuertes y sus puntos débiles para resucitar su motivación por estudiar.
Así, volviendo a los factores “macrosistémicos” que hacen del sistema educativo finlandés el
mejor de la Unión Europea, podemos destacar un sistema productivo, sin
diferencias sociales, con conciencia social y la motivación intrínseca (que el hecho de aprender sea lo que motive y no el resultado de un examen). Además
es de destacar que su sistema educativo es el que menos horas lectivas imparte
según la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos).
Un plan inviable:
Esto son los hechos, ahora yo les invito a plantearse
algunas preguntas en torno a ciertos datos, en torno a la educación superior y,
en especial al momento que atraviesan las universidades de España.
Al igual que se sabe lo bien que funciona la educación en
Finlandia, también se sabe que el “revolucionario” plan Bolonia está fracasando
en otras partes de Europa. No voy a entrar en los fundamentos económicos del
plan que en este mismo instante levantan ampollas, solo diré desde un plano más
psicopedagógico que los objetivos puramente educativos que se tenían no se
están cumpliendo.
El plan prometía una “excelencia educativa” que no se ha
producido. Y que todos veíamos difícil que se diera desde el primer curso. El
equilibrio entre “calidad” (una buena trasmisión de conocimientos al
alumno) y “equidad” (a todos los alumnos
de distintas clases sociales, umbrales de renta, etc) ha sido, obviamente,
imposible. No se puede pretender dar clases prácticas a grupos grandes de alumnos
porque no servirían de nada. Los alumnos necesitan un espacio menor en el que
debatir entre si y exponer sus ideas dando rienda suelta a su creatividad,
capacidad de decisión y otras capacidades fundamentales para el mundo laboral.
Se optó, por tanto, por hacer desdobles de aulas que, por
restricciones especio-temporales (suficientes aulas, suficientes ordenadores
portátiles, suficientes mesas, suficientes horas en el día…suficiente dinero),
se hacían y se hacen lógicamente inviables.
El primer curso del plan Bolonia está a punto de finalizar
este año el grado y con él, el sufrido experimento al que toda esta promoción
de estudiantes ha sido sometida. Hemos tenido que soportar (y que seguiremos
soportando durante este curso) los lógicos errores y las contantes
modificaciones del plan de estudios, procesos de evaluación y calificación, la
desordenada gestión docente, etc… sin más víctimas que la merma en nuestros
propios expedientes.
Un plan educativo así es muy idílico, pero poco realista. La
realidad es que no hay dinero. O hay dinero solamente para lo que interesa. La
verdadera realidad es que hacen falta más profesores por alumno para impartir
clases en las que se hagan subgrupos e
interacciones complejas entre alumnos que requieren un feedback oportuno imposible de llevar por un solo profesor, o mejor
dicho, por un solo sueldo.
Los profesores no dejan de ser una víctima más de este plan
Bolonia muy bonito por fuera, pero con goteras por dentro. El gobierno como
acabamos de ver con la subida de tasas a optado por la decisión que se hacía
esperar. ”No podemos (o queremos) pagar a más profesores por alumnos pero si
podemos poner a menos alumnos por profesor”. Al final el plan Bolonia ha
acabado siendo lo que ya sabíamos y que las altas esferas se empeñaban en
desmentir. “Una educación de élites”. Muchos profesores universitarios
concienciados ya salen ellos mimos a las huelgas percatados de que un máster
publico de 6000 € no se corresponde con la calidad educativa que se podrá
impartir e incluso animan a sus propios alumnos a “huir” a cursar dichos
másteres en comunidades en las que la subida de tasas ha sido menor, véase la
Comunidad Valenciana.
La letra pequeña del
plan Bolonia. Una visión más antropológica.
Pero lo peor, desde mi punto de vista, no son todas estas
repercusiones económicas. Estas solo son daños colaterales de la que puede ser
solo la punta de un enorme iceberg.
Lo peor es que en torno al plan Bolonia, cuando se inició ya
se hablaba de “rankings de universidades” y de “campus de excelencia”. Se
hablaba de futuros aumentos de tasas y de la necesidad de obtener altas
calificaciones constantemente. Hablamos de un plan que presume enseñar a los
alumnos a trabajar en equipo para acabar compitiendo con tus propios compañeros
por una beca o unos recursos escasos ¿Esto es innovador?
Es un plan que no aspira a enseñarnos a cooperar sino que
aspirar a enseñarnos técnicas, actitudes y aptitudes para la vida empresarial.
Esto puedo conseguirlo en algunos alumnos más o en otros menos. Pero que no nos
vendan una mentira, y mucho menos nos la creamos.
Muchos problemas que acarrea la sociedad actual provienen de
la excesiva competición entre las personas, ya sea en la esfera educativa cómo
en la laboral. Esto debido a una ideología “socioeconómica” actual dónde prima
el individualismo y la competición por encima del resto de valores morales.
Un dato que apoya esta afirmación es que cada vez hay menos trabajadores
sindicados en las sociedades occidentales, los estudios arrojan un 2% de
sindicalismo frente al 16% de los años 90 y más lejos aún de la época de la
transición.
En las universidades y en las escuelas el asociacionismo y
los órganos de representación estudiantiles están en vías de extinción y los
que quedan apenas tienen un peso real o una confianza por parte del órgano de
gobierno universitario.
En definitiva, si ya se habla de crisis de valores
prepárense a unas pocas generaciones adelante, dónde la juventud habrá tenido
que asimilar a la fuerza de “aprueba o
revienta” unos valores individualistas y competitivos antes otros más
colectivos y comunitarios.
Y si esto les parece duro, aún hay más, porque cómo
describía al inicio de este artículo,
“estamos en la sociedad del aprendizaje
continuo” dónde los trabajadores tendrán que “aprender a aprender”, aprender
a gestionarse a sí mismos y esta
espiral de competitividad y rendimiento perfecto no se acaba en la universidad
sino que ahí solo ha empezado.
Eso de gestionar el propio conocimiento, hace capaz de todo
hasta aquel con menos aptitudes, que no actitudes. Eso de dotar a la persona de
las herramientas necesarias para alcanzar casi cualquier meta que se presuponga
(sea laboral, académica…) puede que no sea un criterio social tan bondadoso
como parece a primera instancia.
Ojo, no estoy diciendo que no haya que enseñar
a las personas a conocerse a sí mismas, estoy insinuando que los estudios
corroboran que el dinero no da la felicidad y esta depende más de las
relaciones interpersonales que de él nivel de renta.
“El dinero es equivalente
a la felicidad cuando uno vive por debajo del nivel de supervivencia, pero por
encima de este nivel no está probado en absoluto que existe una relación
directa entre niveles de renta y felicidad” Eduard Punset.
“La felicidad tiene
que ver con el compromiso, con la dedicación y con la concentración de todos
los sentidos en una tarea concreta que sea del agrado de la persona”. Eduard
Punset.
Esta nueva ideología de “aprender a aprender” sería algo así
como crear autónomos de nuestro propio conocimiento. Y ya sabemos que se suele
decirse de los autónomos “hay quienes lo llevan muy bien, pero también existe
el “estereotipo” (y los estereotipos son estadísticamente ciertos) de que
“nunca se permiten unas vacaciones”. Ya preveo huelgas a la japonesa en España.
Quizás no sea tan malo eso de vivir bajo la responsabilidad
de un jefe. Quizás no sea tan malo eso de vivir en la ignorancia. Como todo, es
probable que sea bueno o malo según las personas. No afirmo nada, solo lo
planteo. Quizás no sea bueno que Finlandia y Japón estén entre los 13 países
con tasas más altas de suicidios del mundo. Quizás lo sea aun menos que
Alemania, Suecia, Japón, Bélgica,Dinamarca, Holanda y otros países de admirable
sistema educativo y económico se sitúen en el top 10 de violencia (agresiones, violencia de género, homicidios,
robos…)*A lo mejor el problema no es la educación en sí. Esta solo te prepara
para el devenir. A lo mejor el problema es el propio devenir, quizás el problema sea la esplendorosa Sociedad
de la Información.
Quizás España sea el ombligo de Europa. Quizás España sea un
desastre de pies a cabeza, pero de lo que nunca me dejaré de alegrar es de que
seamos nosotros los que vamos a “trabajar” en invierno a sus “lares” mientras
ellos vienen a “disfrutar” en verano a los nuestros. Al fin y al cabo la única
pregunta que cabe plantearse es ¿qué entiende usted por calidad de vida?
Internet y la comunicación
El hombre busca la comunicación, el hombre busca comunicarse, pero cada vez va a ser mas difícil la comunicación porque todo el mundo va a estar comunicándose.
«La felicidad depende más de las relaciones interpersonales que del dinero o la salud»
No es fácil definir la felicidad, pero el divulgador científico Eduardo Punset lo tiene claro: «La felicidad es la ausencia de miedo». Y añade: «Es una emoción transitoria, efímera». Asegura que más que la salud o el dinero, depende de las relaciones interpersonales y que está «relacionado con comprometerse, dedicarse y concentrar todos los sentidos en las tareas» que a uno le resultan de su agrado.
La felicidad es una emoción básica universal y, como todas las emociones, es transitoria, efímera». Así de contundente se muestra el divulgador científico y economista Eduardo Punset, que define la felicidad como «ausencia de miedo».
Punset, que ofreció una rueda de prensa adelantando el contenido de la conferencia “La felicidad en el siglo XXI: Naturaleza, Mega-Ciudades y el Hombre”, que cerró ayer en Chillida-Leku el programa de actos de las Jornadas de Naturaleza organizadas por Naturgintza, apunta que las personas necesitan cierta ansiedad para ponerse en estado de alerta y poder así concentrar sus esfuerzos en las tareas que realizan. «Pero una cosa es esta ansiedad y otra, el miedo, el pánico que corroe las vísceras y los órganos cerebrales».
Asegura que la felicidad depende de factores externos y no precisamente de aquellos a los que se alude generalmente. «El dinero es equivalente a la felicidad cuando uno vive por debajo del nivel de supervivencia, pero por encima de este nivel no está probado en absoluto que existe una relación directa entre niveles de renta y felicidad». Incluso, según Punset, la salud «no tiene la importancia que tienen otros factores externos como el de las relaciones interpersonales».
Las reflexiones de Punset resultan interesantes, pero ante una persona que ha estudiado tan a fondo la felicidad, al oyente le comienzan a retumbar algunas preguntas en su mente: ¿Se puede ser feliz? ¿Cuál es la receta?...
Según apunta Punset, se puede ser feliz, pero no durante todo el tiempo. En lo que a las recetas se refiere, asegura que la primera condición para ser feliz es «querer serlo». Afirma que «la felicidad tiene que ver con el compromiso, con la dedicación y con la concentración de todos los sentidos en una tarea concreta que sea del agrado de la persona».
Capacidad para ser infelices
Sin embargo, asegura que en su opinión y observando el comportamiento de la gente, «parece que las personas tienen una gran capacidad para hacerse infelices». Por ello, subraya que resultan muy curiosos los resultados de la encuestas en las que «a la pregunta de si eres feliz, un 70% asegura que lo es».
Considera Punset que uno de los errores de la especie humana es que, al contrario del resto de animales, desprecia el proceso de búsqueda de la felicidad. Se empeña sólo en el logro y, además, una vez lograda la recompensa, termina desengañándose.
Punset dedica también su atención al aumento de la esperanza de vida, que, según apunta, está relacionado con la felicidad. «Es la primera vez en la historia en que la humanidad tiene futuro» y, precisamente, por ello «hay problemas de mantenimiento y se ha planteado la necesidad de ser feliz».
Según asegura el escritor, a nivel biológico el sistema inmunológico de las personas «estaba ideado para cuando las personas vivían entre 30 ó 40 años y, por ello, ahora con la aparición de enfermedades degenerativas, tales como el Alzheimer, el sistema inmunológico no responde».
Además, considera necesario cambiar el modo de gestionar los recursos disponibles. «Hemos invertido mucho en la reproducción de la especie, en llenar las calles de las ciudades de cemento, de grúas y de coches... Es decir, en inversiones ingentes.» Hoy en día, cree necesario que los recursos se deriven, en gran parte, a las industrias que tienen que ver con el mantenimiento. Y es que, en su opinión, «si la gente hoy no es lo feliz que pudiera ser, en gran parte se debe al déficit de mantenimiento del nivel biológico y al déficit de servicios de mantenimiento».
Punset hace hincapié también en la necesidad de preservar el medio ambiente, «porque ello también tiene mucha importancia a la hora de lograr la felicidad».
De cara a lograr un mayor nivel de felicidad, también es necesario ser conocedores de las emociones personales. «En este momento está consensuado que podemos mejorar la gestión de nuestras emociones. Hay un cuerpo doctrinal y descubrimientos sicoterapéuticos y, sobre todo psicológicos, que permiten gestionar mejor las emociones, lo que en primer lugar implica conocerlas».
Y es que, en su opinión, no puede ser que un niño o niña vaya a vivir 100 años y que nadie le haya explicado nada sobre la emoción, el miedo, el pánico». Por ello, Punset conside- ra imprescindible, enseñar, sobre todo a los menores, lo que los académicos llaman lecciones de competencia emocional. Y para ello, serán imprescindibles las recientes aportaciones de la ciencia. «El mundo científico no había entrado hasta hace pocos años a estudiar el campo de las emociones, porque no tenía cómo medirlas y, por lo tanto, el método científico no era aplicable». Pero hoy en día, «gracias a la posibilidad de calcular los flujos hormonales y emocionales», la ciencia ha podido entrar, y lo ha hecho de lleno. Al fin y al cabo, no se trata de una cuestión menor, está en juego el ser feliz o no.
¿Realmente avanzamos con cada iphone que sale al mercado, con cada aplicación o cada nuevo procesador que esta siendo diseñado en estos momentos? Esta es la gran pregunta que me planteo yo y cada día más gente. Las personas empiezan a percatarse de dos cosas muy ciertas: una, que la tecnología puede llegar a ser realmente útil si se sabe utilizar y dos, que no pueden utilizarla todo lo bien que podrían por la sencilla razón de que esta va más rápido que ellos. Este increíble corto es la prueba de que algo al respecto se está removiendo en nuestras conciencias.
El cortometraje, a través de una especie de personajes víctimas de proyectos "humanoides" o aplicaciones de exploración visual del entorno, nos mete en la piel de un cada vez menos utópico futuro , en el cual la tecnología empieza a fusionarse con las propias personas y con su forma de vida...¿estamos mejorando el mundo? ¿o autodestruyéndonos?...posiblemente ambas a la vez. Lo que pasa es que la gente es demasiado moderna, demasiado ciega o demasiado cobarde para percatarse de lo que tiene delante. Porque dar un paso atrás siempre es de cobardes...¿verdad?
Escribir en favor de lo que piensa la mayoría me parece demasiado fácil, improductivo y conformista. Yo opino que los cobardes son los que se dejan llevar por las modas, mayorías o timoneles todopoderosos como lo es el engranaje de las telecomunicaciones, que de tanto mirar por el telescopio cofres del tesoro no ha reparado en que el barco no solo se mueve con dinero, sino también con remeros al relentí , olvidados en el fondo del casco del barco, al ritmo del negrero "economia" y espoleados por el látigo del consumismo.
Y así siguen, remando exhaustos pero conformes, mirándose unos a otros mientras contemplan a través de las grietas de las goteras de su techo y suelo de los comandantes en cubierta algún dinar o algún colgante que pudiera colarse...¿quien sabe? ¿alomejor les cae alguna ganga? un iphone para los hijos si se pasan a contrato por ejemplo, su sueldo de mileurista podrá soportar algún gasto fijo más. Así se creerán más hombres, serán el cabeza de familia que empiezan a añorar ser. Eso si, se acabó eso de salir de cañas con los amigos, en casita que sale más barato y si hay algo importante que contarse ya están las redes sociales.