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viernes, 25 de enero de 2013

La obsesión llega y dice


Metáforas ignoradas de hace unos cuantos siglos. La ciencia sigue descubriendo América. Y creyéndose mejores.

La obsesión llega y dice:

“A partir de ahora, tu destino me pertenece. Haré que busques cosas que no existen.
”Tu alegría de vivir me pertenece también. Porque tu corazón ya no tendrá paz, porque estoy expulsando al entusiasmo y ocupando su lugar.
”Dejaré que el miedo se esparza por el mundo, y tú siempre estarás aterrorizado, sin saber por qué. No necesitas saberlo: lo que necesitas es seguir aterrorizado, y así alimentar el miedo cada vez más.
”Tu trabajo, que antes era una Ofrenda, está ahora poseído por mí. Los demás dirán que tú eres un ejemplo, porque te esfuerzas más allá del límite, y tú sonreirás a tu vez y agradecerás el cumplido.
”Pero en tu corazón, yo estaré diciéndote que todo tu trabajo es ahora mío, y servirá para apartarte de todo y de todos: de tus amigos, de tu hijo, de ti mismo.
”Trabaja más, para que no puedas pensar. Trabaja más de la cuenta, para que dejes de vivir por completo.
”Tu Amor, que antes era la manifestación de la Energía Divina, también me pertenece. Y esa persona a la que amas no se podrá apartar un momento siquiera, porque yo estoy en tu alma diciendo: ‘Cuidado, puede irse y no volver’.
”Tu hijo, que antes debería seguir su propio camino en el mundo, ahora pasará a ser mío. Así, haré que lo rodees de cuidados innecesarios, que mates su gusto por la aventura y por el riesgo, que lo hagas sufrir cada vez que él te desagrade o te provoque sentimientos de culpa porque no correspondió a todo lo que tú esperabas de él”.

Por lo tanto, aunque la ansiedad sea parte de la vida, nunca dejes que ella controle tus movimientos.
Si se acercara demasiado, dile: “No me preocupa el día de mañana, porque Dios ya está ahí, esperándome”.
(MANUSCRITO ENCONTRADO EN ACCRA, EN TODOS LOS PAISES DE IDIOMA ESPAÑOL)

Paulo Coelho

sábado, 24 de noviembre de 2012

¿Solo cuestión de fe?

Este artículo de Punset de nuevo nos hace reflexionar sobre aspectos que afectan en gran medida a la sociedad actual.En pocas lineas se muestra cómo "la fe", "las creencias religiosas" nunca han sido una cuestión pasajera, siempre salen a flote en distintos periodos de nuestra evolución aunque nos empeñemos en ocultarla.En pocas lineas, Punset deja entrever su perspectiva de que , quizás sea el momento de entender las metáforas de una religión , como eso, como metáforas.Pero no como algo inútil  sin sentido racional y objetivo. Posiblemente estas creencias  sean creencias irracionales y subjetivas.Pero no inútiles.Al menos para aplicarlas al ser humano. 

Pero el problema es que  ha ningún científico se le ha pasado por su científica cabeza  que el ser humano ni es racional ni es objetivo. Por tanto; ¿creer en Dios es una cuestión de fe? ¿Una cuestión sobrenatural? ¿O precisamente la cuestión mas natural de todas? ¿A caso nuestra irracionalidad no es lo que nos hace humanos?¿ A caso no forma parte de nuestra naturaleza?. Dicen que los perros también son capaces de soñar. ¿Será por eso que los insulsos curas dicen que también van al cielo? ¿Que es cielo? ¿Que es insulso?¿Qué es conciencia?. Se lo digo a ustedes. Conciencia es lo que estamos empezando a perder, precisamente por ser cada vez más racionales, más "mecánicos". Se nos está olvidando quienes somos realmente. Quizás todavía estamos a tiempo para remediarlo.

Pero si realmente la razón nos ha permitido y permite una vida más cómoda en tantos aspectos ( en la igualdad de derechos, en nuestra salud, terapias psicológicas que suprimen creencias irracionales desadaptativas, la comunicación por Internet  las desigualdades, la tecnología...) la pregunta, entonces, es ¿realmente queremos remediarlo? habría que ponerlo en una balanza y el tiempo hablará...pero este artículo de Punset nos recuerda que la balanza no hay que olvidarla en el desván. Nada está escrito ¿o sí?

............


Según algunos científicos, hemos sido demasiado tolerantes con las creencias religiosas. Deberíamos haber elevado el tono de nuestras protestas ante los desmanes derivados de la fe mal entendida.

Sin salirse del bando agnóstico caben otras posturas, si se quiere, menos militante y no menos eficaz.
Paradójicamente, ésa era la concepción del propio Darwin, expuesta en una de sus cartas que descubrí en Londres hace apenas unos días. Es asombrosa esa mezcla de defensa radical de la libertad de pensamiento y tolerancia. Dice Charles Darwin en su carta:

«Aunque soy un fuerte defensor de la libertad de pensamiento en todos los ámbitos, soy de la opinión, sin embargo —equivocadamente o no—, que los argumentos esgrimidos directamente contra el cristianismo y la existencia de Dios apenas tienen impacto en la gente; es mejor promover la libertad de pensamiento mediante la iluminación paulatina de la mentalidad popular que se desprende de los adelantos científicos. Es por ello que siempre me he fijado como objetivo evitar escribir sobre la religión limitándome a la ciencia».
Es fascinante constatar hasta qué punto Darwin tuvo excelso cuidado en mantener el rigor de sus planteamientos científicos sin herir a los que no los compartían. En este sentido —y a nivel anecdótico—, no me digan que no era enternecedora la actitud de Emma, la esposa de Darwin, profundamente religiosa, cuando repetía a sus amigos que el mayor de sus pesares era «saber que Charles no podría acompañarla en la otra vida» por culpa de su agnosticismo. Lo que la apesadumbraba a ella era que el Dios todopoderoso no quisiera conciliar el buen carácter con el agnosticismo de su marido. Y lo que a él lo apenaba, con toda probabilidad, era que muchos confundieran la libertad de pensamiento que él predicaba recurriendo a la ciencia con ataques gratuitos a los que no compartían esa convicción.

No cabe duda de que la relación entre la gente que profesa una religión y los agnósticos está cambiando. ¿En qué sentido? En primer lugar, la irrupción de la ciencia en la cultura popular permite descartar convicciones que parecían antes intocables: hasta Darwin, gran parte de la comunidad científica, y desde luego toda la religiosa, estaba convencida de que la vida del universo había empezado hacía cinco mil años, en lugar de los trece mil millones que, ahora se sabe, transcurrieron desde la explosión del big bang hasta nuestros días; dando amplio tiempo con ello para que la selección natural fuera modulando la evolución de las distintas especies.

En segundo lugar, los continuados agravios e injusticias que siguen sufriendo —a raíz del machismo y maltrato de género, en particular los colectivos partidarios de impulsar la modernidad en sus propias culturas suscitan solidaridades mucho más profundas y extensas que en el pasado. Yo he visto con mis propios ojos en plena Quinta Avenida de Nueva York, pocos días después del ataque terrorista a las Torres, una pancarta que rezaba «In God we trust» («En Dios confiamos»), mientras en la acera opuesta alguien, enardecido, le gritaba al portaestandarte: «Falk’ you!» («¡Que te den!»).

No es difícil predecir que pronto volveremos a estar inmersos en un debate en torno a la religión, no necesariamente más virulento que antes, pero sí más extendido socialmente y algo más fundamentado. A la ciencia y a los científicos les va a resultar más difícil que en tiempos de Darwin mantener silencio en ese debate, entre otras mil cosas, porque ahora faltan sólo “cuatro días” para que se pueda fabricar vida sintética—bacterias, concretamente— en el laboratorio. La ciencia, en eso Darwin tenía razón, es el mejor estímulo para la libertad de pensamiento. Siempre y cuando sepamos conciliar como él los planteamientos rigurosos con modales atinados.

Eduard Punset











Fuente:

http://www.eduardpunset.es/1060/general/la-delicadeza-de-darwin


Una forma de contrarrestar la discriminación de género:



Se trataría de una intervención de “arriba a abajo”, movilizando los poderes ejecutivos, legislativos y judiciales. Recopilando información e investigando desde las distintas parcelas de una determinada sociedad pero sin obviar los factores “macrosistémicos” e incidiendo, incluso más, sobre estos últimos. Entendiéndolos como las base sobre las que se cimenta una sociedad. Es decir, se defenderían los derechos humanos, en el caso que nos concierne, la discriminación de género, aportando datos de una realidad concreta (sin disposiciones legales cuyas bases radican en ideas preconcebidas de la realidad), fundamentos y argumentos de peso con el objetivo de defender los derechos humanos, en este caso los derechos de la mujer.

Se trataría de modificar discursos políticos de manera real y efectiva, evitando que estos se hagan por simple interés electoral sino por la auténtica promoción de aspectos tan vitales como la creciente violencia de género o la, todavía, significativamente menor media del salario percibido por el género femenino. Y por supuesto, se trataría que el contenido de tales discursos tuviera su ejecución contemplada en la ley. Se revisarían, por tanto, conductas que incumben a los agentes de las altas esferas, pero no solo ahí.

También se debería crear, desarrollar, promocionar, difundir y aplicar planes de concienciación social, “de abajo a arriba”; impidiendo que tres instituciones catalizadoras (de una ideología social, bajo la que subyacen actitudes y creencias irracionales) como son “la familia, “la escuela” y “la moral” impidan la promoción vital, social y laboral del colectivo femenino. Estamos hablando de divulgar una cierta racionalización o desideologización. Estamos hablando de alejar (desalineación social y personal) a las personas de lo que imponen ciertas convenciones, lenguajes, símbolos, modas o normas de una determinada cultura o sociedad (como bien puede ser el machismo trasmitido por un abuelo de familia), para dejar de rechazar verdades absolutas y naturales, como es la plena capacidad ( y derecho) de las mujeres para rehacer su vida con otros hombres, la práctica sexual fuera del matrimonio, la no sumisión o dependencia, el no consentimiento de ser objeto de violencia ,o finalmente , la capacidad de promoción en el mundo laboral. Es decir, evitar en las mujeres una pasividad y pesimismo irracional o fatalismo que adquiera el pleno carácter de profecía autocumplida dando lugar al perjudicial techo de cristal.

Pero dado que los cambios ideológicos “de abajo arriba” no son tan fáciles, como paso intermedio, un psicólogo debería concentrar esfuerzos en conseguir una obligatoriedad legal de cumplimiento de mecanismos de discriminación positiva, para qué, por ejemplo, un empresario (como buen empresario que buscar aumentar beneficios en su institución y su sueldo y vida dependen de ello) no pueda decidir contratar a un hombre en el puesto de una mujer que acaba de quedarse embarazada. Lo triste es que dicho así parece que les estamos haciendo un “favor ético” a las mujeres (protegiéndolas legalmente) cuando las que verdaderas protectoras son ellas sacando, no un empresa, pero si una especie adelante.

Es más difícil, improductivo y casi  irrisorio explicarle “une teoría de la naturaleza humana” a ese empresario (aunque hacérsela entender sería lo más ideal y oportuno). Es más difícil explicarle esas “verdades naturales y absolutas” que suponen uno de los puntos fuertes de la teoría de la liberación, explicarle que al igual que ese hombre puede crearle más beneficios a corto plazo a su empresa (y eso es una verdad natural y absoluta), una mujer podría, no solo, darle mayores beneficio a largo plazo para su empresa, sino que además está teniendo un hijo (un futuro empresario si prefieres) y eso, también, es una verdad natural y absoluta. Posiblemente más absoluta. Y es que posiblemente más absoluto que el beneficio de cualquier empresa es el beneficio de cualquier especie. Pero nada sigamos convirtiéndonos cada vez más en una “empresa” en lugar de en una “especie”.

Mientras tanto la monoparentalidad familiar aumenta a medida que las mujeres deciden hacer justicia y vengarse de un sistema legal que no reconoce su valía y las otorga los medios oportunos (jornadas laborales parciales tanto para madres como para padres de familia por ejemplo) para trabajar y poder criar en tiempo y esfuerzo a sus hijos. Tiempo y esfuerzo de crianza de unos hijos del que los estudios informan que correlaciona negativamente con el comportamiento delictivo de esos mimos hijos años después. Muchos de ellos violadores.*

Y lo cierto  es que a veces el género femenino, en el intento de salvaguardar sus derechos, estos se les vuelven en su contra. Todo porque este mundo ni los órganos que lo gobiernan aceptan verdades absolutas y naturales. Todo por no ver lo distal (las causas últimas). Eso tan inútil e irrisorio que ningún psicólogo le explicaría a un empresario pero que explica la gran mayoría de los problemas de una sociedad. Eso que gracias a dios, un tipo de psicología empieza a abordar; la psicología de la liberación


*Estudios:



Jesús García Muñoz

martes, 28 de agosto de 2012

Si pudieras diseñarte a ti mismo...¿Te resistirías a ser perfecto?


Es mejor no poder decidir tu vida; ni tus virtudes , ni tus defectos...el juego sería  menos interesante.


El negocio biotecnológico ya se atreve con el ser humano. Después de probar suerte en el sector agropecuario, la biotecnología se plantea alcanzar, en breve plazo, un objetivo hasta ahora sólo vislumbrado en las piezas fantaciéntificas más visionarias. En este capítulo de Redes, Gregory Stock, especialista en prever los desarrollos de la biotecnología, explica a Punset que estamos dando los primeros pasos para manipular nuestros genes, no solo para evitar las enfermedades, sino para mejorar nuestra especie.



"Ahora decimos que es mejor tener un amigo. Pero qué pasaría si pudiéramos tomar unas pastillitas que nos lo dieran todo, todas las sensaciones beneficiosas que nos da un amigo y fueran facilísimas de tomar, sin las molestias de forzar una amistad o lo que sea."
Gregory  Stock

No acaban de leer un dialogo de una escena de ninguna película apocalíptica, en la que el típico científico loco quiere jugar a ser dios. Acaban de leer una fragmento de unas declaraciones oficiales del experto en biotecnología Gregory Stock en la entrevista de Eduard Punset en el programa de Redes , a la que pueden acceder a través del enlace anterior.

En dicha entrevista se trata sobre un tema crucial con uno de los "estandartes" de los avances en tecnología biológica. Stock no solo pretende aplicar los avances en dichas tecnologías a la prevención o cura de enfermedades sino a la "mejora" del rendimiento humano.No obstante, el considera también que uno de los grandes retos del futuro será el reparto justo e igualitario de estos recursos "tecnológico-sanitarios". Sin embargo, ¿no se por qué?, una persona que ha pronunciado palabras tales como las de la cita anterior no me infunda demasiada confianza. Y me crea estupor que el futuro de la humanidad este en manos de científicos con estas ideas.

No se trata de una paranoia de este servidor. Si fuera así no habría nacido un nuevo ámbito filosófico como es la joven "Neuroética". Concretando, nacida en 2002, en un congreso organizado por la fundación "Dana" , interesada por las neurociencias. Dicho congreso y el debut de este nuevo saber surgen necesarios ante los últimos avances en la biotecnología aplicada al ser humano. Su función será evaluar la moralidad y ética de todos los experimentos y asegurar que los mismos no violan derechos humanos como la conciencia del yo o la libertad.

Pero no me extenderé en los profundos e interesantes debates de la Neuroética, que sin duda ocuparé en otros artículos. Una vez justificada mi crítica a este científico llamado Gregory, comentaré concretamente, esta entrevista en profundidad.


La gobalización está convirtiendo al mundo en una estructura mayor, global,  de escala planetaria que tiene un potencial fabuloso. Dicha transición evolutiva, impulsada por las tecnologías y las comunicaciones, es comparada por los psicobiológos con otro punto de inflexión en la evolución como la agrupación celular hace 300 o 400 millones de años, en el sentido de que esta transmisión tan veloz y sistemática de los conocimientos entre distintas partes del mundo pudiera suponer un antes y un después en la humanidad al igual que lo fue la re-agrupación celular o la escritura no hace tanto tiempo. En definitiva, es un hecho palpable que nos estamos convirtiendo en personas con muchos mas recursos a nuestros alcance y sobre todo con una actualización y mejora constante de dichos recursos, lo cual hace inútil cualquier predicción futurista sobre cómo podrá adaptarse el ser humano a dichos modelos de vida. No obstante la filosofía bien justifica que lo desconocido no debe implicar un cese en la búsqueda de la verdad, por muy utópico que sea encontrarla.


Esto mismo debe pensar nuestro Punset, porque cada pregunta que hacía a Stock era lanzada desde una perspectiva moral o ética. Punset siempre le pregunta por qué consecuencias tendrían los avances de la denominada tecnología de selección germinal (germinación de células, primera célula en un organismo). Punset abala con datos el "pesimismo"  en la sociedad, el miedo ante esta tecnología que supuestamente beneficiará al ser humano . Punset comenta como muchos expertos creen que estos avances dividirán a las personas entre los que han sido mejorados y los que no han sido mejorados.


Ante esta ofensiva de Punset, Stock le contesta lo siguiente:

" si realmente empezamos a comprender como influye la biología a nuestro potencial, a nuestro temperamento, a nuestras vulnerabilidades querremos poder elegir para nuestros hijos"

Y es precisamente en esta declaración dónde Don Gregory muestra la arena de su castillo.Y más adelante vuelve a desvelar el fallo de su sistema:

“Estas tecnologías serán accesibles a mucha gente como han sucedido con otras muchas tecnologías”

Y seguía:

“Ahora mismo cualquier persona puede tener a su disposición dispositivos tecnológicos que superan con creces la mayor tecnología que podía adquirir el hombre más rico del mundo hace 20 años”

Y aquí viene la guinda:

“Resultados: beneficio del ser humano: mitigarán y reducirán las enfermedades, aumentaran el rendimiento y disminuirán las desigualdades.



¿La guinda? ¿Porqué el sarcasmo?. Está científicamente comprobado que si se pudieran llevar a cabo estos avances de reconfiguración genética podrían evitarse enfermedades hereditarias cómo la diabetes, el síndrome de Down, la leucemia, el asma, el cáncer,etc.¿Porqué entonces?.¿No es algo bueno reducir enfermedades? Les diré por qué.

Porque el problema es que si el ser humano contara con las herramientas necesarias para manipular los genes, aquello que nos hace ser como somos tanto en cada centímetro de nuestra piel como en cada matiz de nuestra personalidad, dudo que la naturaleza ambiciosa humana nos hiciera capaces de establecer la frontera entre "enfermedad y aspecto mejorable". Y la mejor prueba de ello es que incluso antes de poder llegar a tener la certeza de poseer tal poder, estos científicos ya no solo hablan de curar enfermedades sino que solo una palabra, una coma después,  hablan de "aumentar el rendimiento" y "reducir las desigualdades". Y es que la diferencia entre estos dos elementos y enfermedad es tan relevante como controvertida. Es una gran brecha ética, que como he comentado en artículos anteriores, adquiere una gran relevancia, si se trata , sobretodo, de enfermedades mentales, dónde la frontera entre estar loco (enfermo mental) y no estarlo no existe. Es un continuo.

Ya hay proyectos neurobiotecnológicos que demuestran ser capaces de mejorar la memoria en niños. A esto se refiere Stock con aumentar el rendimiento.

Y es que, efectivamente, cómo dice, esto reducirá las desigualdades. Porque como él bien dice "querremos poder elegir para nuestros hijos". En esto no se equivoca. Que padre se negará a satisfacer su instinto innato de darle lo mejor a sus hijos. Ninguno.De hecho  ya preveo un "tonto el último". ¿Acaso no lo hacemos en las rebajas de centros comerciales?. Pues si salen al mercado paquetes tales cómo" tenga unos ojos azules", " maxmemory 2.0, para alumnos ambiciosos","¿Cansado de que le falten al respeto en el trabajo?Personalidad de líder 7.1" ya puedo atisbar eslóganes cómo " no sea tonto y desperdicie las ofertas de ser mejor que el vecino".Y es que El mundo feliz que pintaba Aldous Huxley está mucho más cerca de lo que creemos.

Por tanto, ahí esta el fallo de la teoría de Stock. En creer que la igualdad y el bienestar absoluto de la persona beneficiará a la raza humana. Quizás beneficie a la persona. Pero no a la especie. Conceptos muy distintos.¿Porque será que todo el mundo considera que vivimos en una sociedad individualista?. Sin embargo nadie hace nada por evitarlo, por que realmente su vida es más cómoda. Saben que las personas están mejor , ven lo proximal y algunos se dan cuenta de que la especie empieza a cojear por algún extraño motivo, lo distal.¿No serán los avances?
Yo no estoy en contra de tecnologías que mejoren la salud del hombre, tecnologías que puedan curar o evitar enfermedades. Estoy en contra de darle al ser humano las herramientas para crear un montón de seres idénticos (todos listos, todos guapos, todos ojos azules, todos extrovertidos...etc) sin nada que les diferencie entre ellos, sin nadie especial , sin nadie distinto en quien verse reflejado, es decir; sin amigos y sin pareja. Y no lo digo yo, lo dicen muchas teorías de la naturaleza humana, como por ejemplo,aquella que considero la obra que mejor define la naturaleza humana, aquella de la que extraje cierto fragmento en otro artículo.Me refiero a "La negación moderna de la naturaleza humana" a pensadores como Steven Pinker me remito:

Nuestros familiares más cercanos ocupan un lugar especial en nuestro corazón solo porque el lugar de todos los demás seres humanos, es por definición, menos especial, y hemos visto muchas injusticias humanas tienen su origen en eso hecho. Asimismo, la fricción social es un producto de nuestra individualidad (peculiaridades, lo que nos diferencia, lo que nos aísla) y de nuestra búsqueda de felicidad.

Pero Pinker no solo se queda en la importancia de las diferencias en el temperamento para poder seguir siendo los seres sociales y libres que somos. Sino que va más allá y exponiendo en toda su obra argumentos y contraargumentos de muchos científicos y pensadores llega a esta conclusión:

[...]

No existiría el enamoramiento, porque no habría compañeros alternativos entre quienes escoger, y enamorarse sería un inmenso despilfarro. Uno querría a su compañero literalmente como a sí mismo, pero ahí está la cuestión: uno no se quiere a sí mismo, excepto metafóricamente; uno es él mismo. Los dos serían, en lo que la evolución se refiere, una misma carne, y sus relaciones estarían gobernadas por una fisiología mecánica [...].Uno podría sentir dolor si observara que su compañero se corta, pero nunca se desarrollarían todos los sentimientos que tenemos hacia nuestra pareja y que hace tan maravillosa la relación cuando funciona bien ( y tan dolorosa cuando no funciona ).Aun en el caso de que la especie los tuviera cuando la pareja inició ese modo de vida, la selección  natural los eliminaría, como eliminó los ojos del pez que vive en las marismas más profundas, porque serían un alto coste y no reportarían un beneficio alguno.


Lo mismo ocurre con los sentimientos que tenemos hacia nuestra pareja, familia y nuestros amigos: la riqueza e intensidad con la que los albergamos en la mente son la prueba del valor y la fragilidad que esos lazos tienen en la vida. En resumen, sin la posibilidad de sufrir, lo que tendríamos no sería una dicha armoniosa, sino que, al contrario, careceríamos por completo de lo que nos hace humanos; la empatía y la conciencia.

Steven Pnker. La negación moderna de la naturaleza humana.



Stock no solo habla de enfermedades, habla de vulnerabilidades. Vulnerabilidades que todo humano tiene. Stock no habla de curar, habla de mejorar el rendimiento. Habla de un completo bienestar, habla de una total igualdad, habla de una ausencia de sufrimiento que paradójicamente acabará siendo nuestra tumba.

Y por último una gotera más de la teoría de Stock es considerar y preveer, muy bien previsto dicho sea de paso, que las tecnologías serán accesibles a todos. El simple hecho de plantearse está pregunta está desvelando que Stock no aspira hacer de las técnicas de selección germinal una "vacuna contra enfermedades genéticas" (que no sean accesibles sino que se le suministren cual intervención quirúrgica a quien verdaderamente lo necesite sin plantearse la accesibilidad) . Plantearse la accesibilidad demuestra que Stock no aspira a hacer de las técnicas genéticas  una cura sino un producto.

Se nota, de nuevo, que es un tipo inteligente con el comentario de:

" Ahora mismo cualquier persona puede tener a su disposición dispositivos tecnológicos que superen con creces la mayor tecnología que podía adquirir el hombre más rico del mundo hace 20 años"




Pero esto no es más que una consecuencia más de convertir esos avances en un producto comerciable. Por supuesto que ahora mismo todos tenemos en nuestros smartphone aplicaciones que no tenia Bill Gates en su ordenador hace 50 años. Pero también es cierto que cada mes nuestro vecino tiene un terminal mejor que el nuestro, cada día un país tiene mejores ordenadores que los que todavía no se han importado al nuestro. Es decir, la brecha de la que habla Punset entre humanos mejorados y no mejorados es inevitable. A no ser que al ser humano le deje de importar comprarse un nuevo smartphone. A no ser que al ser humano le deje de importar cosas que realmente no necesita.Hasta que eso no pase, todos caerán producto de la presión de grupo, cual fichas de dominó en el momento que la ciencia saque al mercado técnicas con un poder tan grande, tan grande como para convertir a las personas en presos de una igualdad y perfección absurdas que jamás les darán la felicidad. Pero esta vez no estarán jugando con materiales, estarán jugando con sus propias habilidades, gustos, personalidades y sentimientos. Estarán jugando con esas diferencias, de las que habla Pinker, que dotan de sentido la vida de un hombre.

Estamos llegando al umbral de una gran toma decisión que marcará el futuro. Estamos llegando a un punto de inflexión que bien puede ser el fin del mundo pronosticado por los mayas para 2012. Quizás no el fin del mundo. Pero si algo peor, el fin de la humanidad. Porque al igual que la religión maya, todas las religiones son metafóricas , con puntos en común (o punto en común) y una moraleja, que es lo único que debe importarnos. Quizás ahora empecemos a recordar de que cuento salen frases como "Siempre habrá pobres y siempre habrá pobreza" o "Los últimos serán los primeros". Ah ya me acuerdo, el cuento se llamaba Biblia. Pero no le hagan demasiado caso, no sean infantiles, como llama Stock a Punset, no se tomen demasiado en serio los cuentos.Son solo eso, cuentos.




Jesús García Muñoz.


Creer en el dualismo entre mente y cuerpo es malo para la salud, revela estudio


Nuestra relación con nuestro cuerpo está determinada por como nos pensamos. O creemos que nuestro cuerpo es una masa independiente de nuestra mente, o creemos que la mente y el cuerpo en realidad son indivisibles, un mismo proceso integral  interdependiente. Este dualismo filosófico parte de Platón que consideraba que el cuerpo era una entidad salvaje (como un caballo) que debía y podía ser controlado por el alma (o psique) que era el jinete de las pasiones. De esta idea parte tiempo después el racionalismo cartesiano que tajantemente definió a la mente como la entidad suprema en este binomio — y así el cuerpo se ve reducido a una posición marginal y hasta prescindible. Y toda la filosofía del cuerpo, todo su cuerpo de conocimiento (la intuición, el instinto, las emociones) son opcadas por la luz de la razón, el arma preponderante del cerebro.

Un nuevo estudio realizado por científicos de la Universidad de Colonia sugiere que esta creencia dualista entre el cuerpo y la mente afecta la salud de los creyentes. Estas personas que consideran que la mente y el cuerpo son dos entidades separadas mostraron una tendencia a comer menos saludable, ejercitarse menos y en general una actitud más descuidada en términos de lo que se considera saludable.

Los investigadores creen que las personas que tienen estas creencias dualistas le dan menos importancia a su cuerpo y tienen una mayor tendencia a incurrir en comportamiento poco saludable –el cuerpo es visto en última instancia como un vehículo desechable que solamente ayuda a la mente a interactuar con el mundo físico. Hay posiblemente una especie de divorcio, en realidad una esquizofrenia, entre ser el que piensa y el que siente.  Y por lo tanto no se toman decisiones o no se resuelven operaciones “mentales” con los sentimientos.

Los investigadores creen que la evidencia apunta a una relación bidireccional en la  que  las creencias metafísicas de unidad entre cuerpo-mente, en cambio, pueden servir como una herramienta cognitiva para lidiar con ciertas enfermedades.

En un artículo pasado analizamos cómo este dualismo entre mente y cuerpo es responsable de una medicina atomista que trata las enfermedades como fenómenos locales, separados y que pueden ser tratados independientemente sin considerar ni afectar el organismo entero. Esto resulta también en la excesiva medicación de poderosos fármacos que son recetados para tratar un problema en particular y que acaban teniendo efectos colaterales en otras partes del organismos, sin acabar con el problema de fondo que buscaban tratar, el cual generalmente se trata de un fenómeno mente-cuerpo, donde la manifestación física es indisociable de un proceso psíquico inatendido.

No quisieramos decir soberbiamente que la unidad del cuerpo-mente es una verdad absoluta o una forma de concepción del mundo superior. Simplemente parece ser que es una forma de ver el mundo que, desde la psicología y la medicina (ciencias cuya integración sería un siguiente paso lógico en la evolución epistemológica), es más efectiva ya que provee una herramienta más poderosa para  relacionarse con el mundo y operar cambios sobre el mismo (porque al no estar dividada la mente del cuerpo, la mente puede naturalemente actuar sobre el cuerpo) . Generalmente se critica a las personas que piensan con otra cosa que con el cerebro –con el pene, con el corazón, con las tripas, etc.– pero, ¿acaso usar solamente una pequeña parte del cuerpo para procesar información, tomar decisiones y ejercer una volición no sería mucho menos inteligente que usar toda una serie de órganos y aparatos de percepción. Ciertamente la razón, y es la misma neurociencia la que lo dice, es una perspectiva limitada e incompleta para entender el mundo y experimentar el misterio de la vida. La hiperestesia, la claridad perceptiva, que a veces llega incluso a destellar en anomalías como la clarividencia o la telepatía, seguramente es una percepción integral, que se hace con todo el cuerpo y no con un reducto. Y es que el cerebro difícilmente puede contener a la inmensidad de la mente.





"Cuanto más imbuido esté un hombre en la ordenada regularidad de los eventos, más firme será su convicción de que no hay lugar —del lado de esta ordenada regularidad— para una causa de naturaleza distinta. Para ese hombre, ni las reglas humanas ni las "reglas divinas" existirán como causas independientes de los eventos naturales. De seguro, la ciencia nunca podrá refutar la doctrina de un Dios que interfiere en eventos naturales, porque esa doctrina puede siempre refugiarse en que el conocimiento científico no puede posar el pie en ese tema. Pero estoy convencido de que tal comportamiento de parte de las personas religiosas no solamente es inadecuado sino también fatal. Una doctrina que se mantiene no en la luz clara sino en la oscuridad, que ya ha causado un daño incalculable al progreso humano, necesariamente perderá su efecto en la humanidad. En su lucha por el bien ético, las personas religiosas deberían renunciar a la doctrina de la existencia de Dios, esto es, renunciar a la fuente del miedo y la esperanza, que en el pasado puso un gran poder en manos de los sacerdotes. En su labor, deben apoyarse en aquellas fuerzas que son capaces de cultivar el bien, la verdad y la belleza en la misma humanidad. Esto es de seguro, una tarea más difícil pero incomparablemente más meritoria y admirable." Albert Einstein


Fuente: http://pijamasurf.com/2012/08/creer-en-el-dualismo-entre-mente-y-cuerpo-es-malo-para-la-salud-revela-estudio/

“Para ser felices debemos vivir de acuerdo a nuestros valores y huir del autoengaño”



El Director de la Unidad de Psicología de USP Marbella, y experto en formación en Habilidades y Desarrollo Personal, Antonio de Dios González nos ofreció claves para afrontar un nuevo curso con ilusión y sobre todo “más libres y felices”. Una de las quejas más frecuentes que las personas traen a la consulta es el sufrimiento o el daño que los demás les provocan, sin darse cuenta de que sus emociones les pertenecen y, por tanto, nadie tiene poder para hacerles daño a no ser que ellas se lo permitan” explica Antonio de Dios.

En opinión del experto, la felicidad se consigue y se mantiene progresivamente y tiene como principales aliados a la libertad y al respeto a nuestros propios valores y principios. Por el contrario, su principal enemigo es el autoengaño y la autojustificación.

“Ser felices no es conseguir un objetivo lejano sino un proceso diario que se basa en una serie de principios, por una parte tener unos objetivos vitales sintonizados con nuestros talentos y nuestra misión en la vida, por otra vivir la vida de acuerdo a los valores que sean más importantes para nosotros. Quizá no tenemos poder sobre las conductas de los demás, pero si tenemos un control absoluto sobre lo que nosotros hacemos y cuando somos fieles a nuestros principios podemos caminar este camino, a veces tortuoso, que es la Vida con la satisfacción de estar honrando aquello que es más prioritario para nosotros” apunta De Dios.

Según Antonio de Dios, uno de los mayores problemas de nuestra sociedad es el autoengaño y la gran cantidad de energía que consumimos justificando las cosas que hacemos y que están en contra de nuestros valores. “En más de una ocasión nos sorprendemos a nosotros mismos en la paradoja de estar haciendo justo aquello que criticamos en los demás, pero en vez de invertir nuestro esfuerzo en cambiar lo gastamos culpando a los demás de algo que es enteramente nuestra responsabilidad. Esto tiene un problema añadido, cuánto más culpamos a los demás de cómo nos sentimos más les damos a ellos las riendas de nuestra vida y menos poder percibimos que tenemos sobre cómo nos sentimos” concluye el psicólogo.




Hay caminos que hay que andar descalzo





16 añitos




Fuente: 

http://www.noticiasmedicas.es/medicina/noticias/12739/1/Para-ser-felices-debemos-vivir-de-acuerdo-a-nuestros-valores-y-huir-del-autoengano/Page1.html

domingo, 19 de agosto de 2012

Frankenstein: el origen de la Neuroética


En 2002 nace un nuevo saber, la Neuroética, en un congreso organizado por la Fundación Dana, interesada por las neurociencias. El congreso se celebra en San Francisco, con la asistencia de un buen número de especialistas, dispuestos a presentar en sociedad a la recién nacida, que tendrá por delante una apasionante tarea: no solo se ocupará de evaluar éticamente las investigaciones y las aplicaciones en neurociencias, sino también de tratar problemas fundamentales de la vida humana en los que está implicado el cerebro, como la libertad, la conciencia, el yo, la relación mente-cuerpo o las bases cerebrales de la moral.

Desde el congreso fundacional han aumentado exponencialmente las instituciones y publicaciones dedicadas al tema, llegando en ocasiones a la convicción de que la Neuroética es al siglo XXI lo que la Genética fue al XX, el gran reto que las ciencias plantean a la ética, ahora gracias al avance de las neurociencias.

Las neurociencias encarnan el sueño de la perfectibilidad del hombre.El abanico de aplicaciones que abre el nuevo saber es inmenso, pero de entre ellas una se ha convertido en el asunto estrella: el enhancement, la posible mejora de las capacidades humanas interviniendo en el cerebro, el perfeccionamiento de facultades normales, y no solo la curación de patologías. La perfectibilidad del hombre, el gran reto del siglo XXI, las virtualidades y los límites de conseguir hombres y mujeres mejores interviniendo en el cerebro.

¿No desearía usted que le insertaran un chip para hablar inglés sin necesidad de academias? ¿No querría recuperar aquella fabulosa memoria de la juventud? Si la nueva Genética preparaba el Mundo feliz que diseñó Aldous Huxley, las neurociencias permitirían encarnar por fin el sueño del doctor Frankenstein.

Porque según cuenta uno de los fundadores de la Neuroética, William Safire, el nuevo saber nació en realidad en 1816 con el Frankenstein de Mary Shelley. ¿Lugar? Villa Diodati, en los alrededores de Ginebra. Allí se han reunido Lord Byron, Shelley, Polidori y Mary, que más tarde llevaría el nombre de Mary Shelley. El mal tiempo les obliga a permanecer en la villa y deciden hacer la apuesta de escribir cada uno un relato de terror. Al finalizar la estancia solo Mary ha sido capaz de terminar ese relato Frankenstein: el Prometeo moderno, con el que, al parecer, y sin ella saberlo, nació la Neuroética.

Claro que contar de este modo la prehistoria del nuevo saber puede parecer disuasorio, que es un intento de prevenir contra las posibles consecuencias nefastas de la tarea prometeica de intentar crear hombres más perfectos, porque puede llevar a producir monstruos. Como ella misma confiesa, Mary había leído los trabajos de Erasmus Darwin, el abuelo de Charles Darwin, sobre la creación de la vida artificial, y los toma como base para su obra. Por eso, aunque empieza escribiendo una historia de terror, va pasando poco a poco a contar un relato sobre la perfectibilidad del hombre y acaba descubriendo que el presunto hombre más perfecto no es más que un monstruo. Se trataría a fin de cuentas de una novela educativa más, con una moraleja que convendría recordar en el siglo XXI, cuando las técnicas de neuroimagen permiten conocer más a fondo el cerebro y se hacen posibles intervenciones de mejora. Agitar el espantajo del monstruo de Frankenstein sería la forma de prevenir frente a esta nueva tarea prometeica.

Pero no es este el mensaje que encontrará en la novela de Shelley quien no solo lea el comienzo, sino que llegue hasta el final. Sin duda la criatura de Frankenstein es un hombre distinto de los conocidos, más perfecto en algunas de sus capacidades, pero, precisamente por eso, no puede encontrar a ningún semejante, nadie puede reconocerle como un igual en humanidad. Y el hilo conductor de la novela es la búsqueda desesperada de un igual en quien poder reconocerse, a quien poder estimar y de quien recibir estima. Al final del relato el monstruo maldice a su creador por haberle creado con un gran anhelo de felicidad y sin los medios para satisfacerlo: le ha dado grandes capacidades, pero no la posibilidad de encontrar a un igual con el que compartir vida y destino, no hay derecho a crear a un ser sin ofrecerle a la vez los medios para ser feliz.

Ese era en realidad el mensaje de Mary Shelley: que los miembros y los órganos de un ser humano, incluido el cerebro, pueden ser muy perfectos, pluscuamperfectos, pero nada garantiza que su vida sea una vida buena si no puede contar con otros entre los que saberse reconocido y estimado. "El ángel rebelde -dirá el monstruo de Frankenstein- se convirtió en un monstruo diablo, pero hasta ese enemigo de Dios y de los hombres cuenta en su desolación, con amigos y compañeros. Yo estoy solo".

Tal vez este debiera ser el mensaje de una Neuroética pensada en serio, prometedora en tan gran cantidad de posibilidades, cuidadosa de esa dimensión del reconocimiento mutuo sin la que la felicidad flaquea.

Tal vez sea ese el modo de superar el fracaso de Frankenstein en un proyecto de vida, no tanto más perfeccionada, como buena.

Adela Cortina , catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia.
17 de octubre de 2010 El País


jueves, 9 de agosto de 2012

Parálisis del sueño y viajes astrales

Física y metafísica van de la mano.

¿Alguna vez te has despertado y no podías mover ninguna parte de tu cuerpo excepto los ojos? ¿Alguna vez has sentido como que "sales" de tu cuerpo y te elevas hasta el techo de tu habitación hasta ser consciente de verte a ti mismo tumbado boca arriba en tu cama?


Estas experiencias son reales y ocurren. Descritas desde muy desagradables a terroríficas por la mayoría de los que las han experimentado, presentan una prevalencia de vida muy alta, de un  50% a un 60 % según diversos estudios. Esto se traduce en que mas de la mitad de la población sufrirá un episodio de parálisis del sueño alguna vez en su vida. Si usted es asustadizo le conviene saber ciertos consejos para evitar un mal trago por un hecho sorprendente que tiene una explicación científica.


La parálisis del sueño está clasificada en el manual de trastornos mentales DSM-IV como un trastorno del sueño , dentro del grupo de las parasomnias. Se trata de episodios que en su gran mayoría se dan de forma aislada, si bien, pueden darse de manera repetida y encontrarse asociados a otros síntomas trasversales con otros trastornos del sueño como la narcolepsia o la cataplexia.

La parálisis del sueño se define como la atonía muscular, catalepsia o incapacidad transitoria de realizar movimientos voluntariamente. Se suceden en estados transitorios entre el sueño y la vigilia (el sueño hipnagógico -al dormirse-, el hipnopómpico -al despertarse- o al inicio de una nueva fase REM del sueño).  Estas fases realmente trascurren todas nuestras noches mientras dormimos entre las distintos ciclos del sueño con la salvedad de que normalmente están sincronizadas y mientras no podemos movernos no somos conscientes de ello. Sin embargo factores como comer mucho antes de acostarse, el estrés, preocupaciones o problemas psicológicos pueden desencadenar una desincronización entre el final de la parálisis muscular al final de ciclo de sueño y la recuperación de la conciencia. Digamos que la parálisis tarda más de lo debido en finalizar y "se mete" en la fase en la que empezamos a recuperar la conciencia dando lugar a la desagradable experiencia de sentirse despierto y no poder moverse.De manera que la persona pierde el control motriz de su cuerpo pero no la conciencia.

No hay que asustarse, saber porqué ocurre algo, darle una explicación racional, es la clave para perder el temor , ansiedad o angustia que normalmente provocan estos episodios. La parálisis del sueño es una respuesta natural y transitoria de defensa del propio cuerpo para evitar realizar movimientos cuando todavía se es inconsciente o se está soñando, pudiendo escenificar los sueños u otros comportamientos de riesgo.Por ejemplo, el sonambulismo no conlleva mayores riesgos que, pongamos, la persona se acabe la leche de la nevera por la noche, porque el sonambulismo se produce en fases de sueño profundo en la que hay tono muscular, pero no sueños. Cuando soñamos el cuerpo manda una señal inteligente a nuestro sistema de control motor para que se desactive y que si soñamos tirarnos por una ventana, no lo hagamos en la realidad.

En esos estados transitorios entre el sueño y la vigilia es dónde muchos de nuestros sentidos se encuentran todavía "desconectados" de manera que muchos estímulos de  nuestro entorno ,como un leve ruido, o de nuestro propio cuerpo, como nuestra respiración o latido cardíaco pueden confundirse y mezclarse con elementos del  sueño todavía presente,  produciendo alucinaciones tales como percibir otros personas que nos observan, vernos a nosotros mismos, sensación de que el sueño es demasiado real, alguien levantadonos, respirando cerca de nosotros, alguien presionando nuestro pecho y otros síntomas alucinatorios como salir del propio cuerpo y levitar que comparten aquellas personas que dicen haber vivido un "viaje astral"...y es que ambas experiencias están "cortadas" por el mismo patrón.

Todos nosotros , todas las noches en esos ciclos de somnolencia o adormecimiento experimentamos, como decía, la parálisis, pero lo normal es estar inconsciente en ese momento. Sin embargo muchos individuos mantienen la conciencia activa mezclando elementos reales del entorno con alucinaciones producidas por el propio sueño.


"La parálisis consciente puede tener toda la fuerza y el impacto de la realidad" Robert Backer.Psicólogo de la Universidad de Kentucky.



Pero lo más escalofriante de una parálisis del sueño es que si tienes tono muscular...pero en un solo órgano, en los ojos. Puedes moverlos y percatarte que efectivamente no puedes moverte y que no estas soñando,  que estás en tu cama, en tu cuarto y que el despertador marca la hora perfectamente. La vista funciona, el tacto funciona, el olfato, el oído; estas consciente, pero estas paralizado, nunca has oído hablar de la "parálisis del sueño" y no sabes cuanto dura eso. Piensas... grito y pido auxilio, puedes oír gente moviéndose por la casa y entonces te das cuenta de que tampoco puedes mover los músculos de la boca para hablar.Entonces la persona entra en pánico y quiere salir de esa situación cuanto antes. Y ese es justo el pensamiento que te precipita al bucle de la ansiedad/pánico-inoperancia. Lo primero que hay que hacer es saber que es un ciclo del sueño que se ha desajustado y que como todo ciclo , pasará. Podemos acelerar el final de la parálisis moviendo circularmente los ojos, y sobretodo, tranquilizándonos y evitando querer poder movernos porque solo provocamos el efecto contrario.

Muchos individuos informan de ciertas alucinaciones o síntomas que se repiten en distintas personas. Otros confiesan haber experimentado alguna vez como su su "cuerpo astral" levita hasta el techo sobre su"cuerpo físico" y se ve a si mismo en la cama boca arriba.Otro síntoma muy común es ver a varias personas observandote alrrededor de la cama.Volar, voltearse,  palpitaciones, presión en el pecho, agresiones, escenas sexuales...sensaciones, todas ellas,con un origen fisiológico y que provocan una gran angustia a la persona. Son sensaciones de un increíble realismo, creen realmente estar tocando el césped u oliendo el olor a mojado del mismo...y es que en estos episodios todos los sentidos están "trastocados".


Las alucinaciones durante los episodios de parálisis de sueño dependen mucho de las creencias y experiencias de cada uno. Así se presentan a menudo sensaciones de flotación. Hay quienes experimentan  una presencia en la habitación, cerca de la cama, o incluso en ésta. A veces esta presencia parece incluso diabólica y se interpretan como ataques de espíritus. Sucede que el durmiente se siente atacado, por estrangulación o sofocación. Esto es así porque una de las sensaciones es la de notar un peso encima (por eso a este fenómeno se le conoce en México como “la subida del muerto”). También la Parálisis del Sueño junto a las poluciones nocturnas es la explicación de las leyendas de íncubos y súcubos cuando la fantasía incluye ataques sexuales.


No hay que mirar a estas personas con escepticismo porque hablen de "viajes astrales" o porque dicen que sintieron el olor del césped. Posiblemente lo sintieron, nuestro cerebro guarda en distintos almacenes de memoria tanto sabores, como olores. Si realmente solo existiera lo que podemos ver o tocar no podríamos decir "mmm esos pasteles no me gustan, recuerdo su sabor", existe mucho mas de lo tangible en este mundo y probablemente todo ello este en nuestro cerebro. Que más da llamarlo "viaje astral" que "alucinación", la única diferencia esta en usar terminologías distintas. La primera de ellas la usan las personas que saben que al ser humano le atrae lo desconocido, la segunda aquellas ,que en su afán de ,ojo, no conocer sino explicar lo desconocido, algún día no encontrarán nada en este mundo que les atraiga. Pero , para mí, ninguna de estas formas de pensar son criticables, como decía en otros artículos, no existen estilos de vida mejores ni peores que otros, simplemente , personas.


Este vídeo ofrece varios consejos muy oportunos para saber como reaccionar ante una "parálisis del sueño"

Cómo dice el video, la parálisis del sueño puede usarse con otros fines para-psicológicos. ¿Se puede inducir un viaje astral? ¿Se puede provocar voluntariamente una experiencia de volar a los lugares que nuestro subconsciente mas desea, aquellos que ocupan un lugar moral especial en nuestra mente? La respuesta es sí. Pero eso es otro tema. Para más información sobre viajes astrales :http://www.taringa.net/posts/info/2644346/Paralisis-del-sueno-_o-principio-de-viaje-astral_.html


Jesús García Muñoz

Referencias:

American Academy of Sleep Medicine: International Classification of Sleep Disorders. Consultado el 15 de septiembre de 2011

J. Iriarte, E. Urrestarazu, M. Alegre, C. Viteri, J. Artieda: Parasomnias: episodios anormales durante el sueño. Rev Med Univ Navarra/Vol 49, Nº 1, 2005, 46-52.Departamento de Neurología. Clínica Universitaria. Facultad de Medicina.

Dra. Julia Santin y Dr. Jaime Godoy. «escuela.med.puc.cl». Diagnótico diferencial de las hipersomnias. «Cuadernos de Neurología».