El sufrimiento es biológicamente y evolutivamente necesario
para conservar la conciencia y la empatía humanas.
El ser humano en todos sus miles de años de historia se ha
visto y se ve envuelto, tanto en la sociedad cómo en cada uno de nosotros, en
un tira y afloja entre gobiernos de derechas y de izquierdas , entre la
enfermedad y la salud, entre la vejez y la juventud, entre el desamor y el
amor, entre la opresión y la libertad, entre el sufrimiento y el bienestar,
entre la tragedia y la alegría, entre un bache y su resurgir, entre aceptar su
condición y superarse a sí mismo.
Esta paradoja de definirnos por nuestro sufrimiento suele
estar implícito no solo en las formas de gobernar un país ( he aquí la razón del bipartidismo) sino también en la gran mayoría de obras teatrales, musicales,
cinematográficas, literarias y en definitiva artísticas que más nos han llegado.
Véase la saga de Harry Potter como un
adolescente solitario, marginado y huérfano, cuya mayor razón de sufrimiento (la
muerte de su madre y el sacrificio de dar su vida por él) se
convierte al mismo tiempo en su mayor arma para vencer al mal. El bien y el mal.
Otro tema ligado al sufrimiento y al resurgir como bien se ve en los libros de J. R. R. Tolkien en su Señor de los Anillos (el anillo de poder que solo puede portar el más pequeño de todos; Frodo), o en el gran Luke Skywalker de la omnipresente saga de Star Wars (la lucha contra el lado oscuro de la fuerza). Y un sinfín de otras obras que encarnan esa
misma base subyacente: Los miserables, Gladiator, La Biblia…
Sin embargo, a fuerza de descubrimientos intelectuales, la
ciencia por primera vez pone sobre la mesa que la contraposición entre
sufrimiento y felicidad humana no solo es un tema capaz de hacer grande
cualquier obra literaria o cinematográfica que busca éxito de masas. La ciencia,
por primera vez, plantea una teoría en la que se pone en evidencia a sí misma. Una
teoría que supone la necesidad biológica que tiene el ser humano de atravesar
periodos de sufrimiento para conservar precisamente su condición humana (su conciencia
del ser).Por primera vez la ciencia desvela que el progreso hacia la felicidad
más plena se convierte paradójicamente en un obstáculo para el ser humano que
conocemos. Ahora ¿Qué pesará más?¿La ciencia que prefiere hacer oídos sordos y
mirar para otro lado?¿Aquella que busque crear un ser humano distinto y
superior, sin posibilidad de sufrir?¿O la ciencia que busque conservar una
existencia tan bella como es aquella de la que podemos disfrutar?. Algo me dice
que lo último no ocurrirá, eso significaría el instante en el que la ciencia
admita ser inferior a la naturaleza; en el que se rendiría a ella.Sería negar la naturaleza humana. Porque eso es ante lo que estarán cuando lean
el fragmento de a continuación, estarán en el momento en el que la ciencia se destruye a sí misma como herramienta para mejorar al ser humano. Porque
seguro que seguirán mejorando las condiciones de vida, es inevitable (también forma parte de nuestra naturaleza), pero no para el ser humano porque este ya habrá dejado de
existir como tal.
Jesús García Muñoz
El autoengaño es una
de las raíces más profundas de los conflictos y la locura humanos […].
Los solapamientos
genéticos (diferencias individuales, virtudes y defectos, fortalezas y
debilidades, unas características, unos gustos, unos hábitos, unas formas de
pensar) que nos unen y nos dividen son trágicos no el sentido cotidiano de una
catástrofe, sino en el sentido teatral de un estímulo que nos impulsa a
considerar nuestra condición. […].
El agridulce proceso
de definirnos por nuestros conflictos por los demás no es un simple tema para
la literatura, sino que puede esclarecer la naturaleza de nuestros sentimientos
y el contenido de nuestra conciencia.
Si un genio nos
permitiera pertenecer escoger entre pertenecer a una especie que pudiera
alcanzar la igualdad y solidaridad perfecta, y pertenecer a una especie como la
nuestra, donde las relaciones con los padres, los hermanos y los hijos tienen
un valor único, no está claro que optáramos por la primera posibilidad.
Nuestros familiares más cercanos ocupan un lugar especial en nuestro corazón
solo porque el lugar de todos los demás seres humanos, es por definición, menos
especial, y hemos visto muchas injusticias humanas tienen su origen en eso
hecho. Asimismo, la fricción social es un producto de nuestra individualidad
(peculiaridades, lo que nos diferencia, lo que nos aísla) y de nuestra búsqueda
de felicidad. Podemos envidiar la armonía de una colonia de hormigas, pero
cuando Z, el alter ego de Woody Allen, se lamentaba a su psiquiatra de que se
sentía insignificante, éste le contestó”Has hecho un gran avance, Z. Eres
insignificante”.
Dice Donald Symons que
tenemos un conflicto genético para dar las gracias por el hecho de que tengamos
algún sentimiento hacia las demás personas. La conciencia es una manifestación
de las computaciones neuronales necesarias para averiguar cómo conseguir cosas
escasas e imprevisibles que necesitamos.
Tenemos hambre,
saboreamos la comida y tenemos paladar para un sinfín de gustos fascinantes
porque durante la mayor parte de nuestra historia evolutiva fue difícil
conseguir alimentos. Normalmente no añoramos el oxígeno, ni nos produce placer
ni fascinación alguna, pese a que es esencial para sobrevivir, porque nunca fue
difícil obtenerlo. Simplemente respiramos.
Lo mismo podría
ocurrir con los parientes, las parejas y los amigos. Decía antes que si se
asegurara que los dos componentes de la pareja fueran fieles, se favorecieran
mutuamente y murieran al mismo tiempo, sus intereses genéticos serían los
mismos, encarnados en sus hijos comunes. Se puede imaginar incluso una especie
en que todas las parejas estuvieran abandonadas en una isla para toda la vida y
sus hijos se dispersaran al llegar la madurez, para no regresar jamás. Dado que
los intereses al principio genéticos de los dos que forman la pareja son
idénticos, se podría pensar al principio que la evolución les otorgaría la
dicha del amor sexual y romántico y de la amistad perfecta.
Pero según Symons,
nada así ocurriría. La relación entre la pareja evolucionaría hasta ser igual
que la simple relación entre las células de un cuerpo, cuyos intereses
genéticos son también idénticos. Las células del corazón y las del pulmón no
tienen que enamorarse para vivir en perfecta armonía. Del mismo modo, las
parejas de esa especie tendrían relaciones sexuales con el único objetivo de
procrear (¿por qué desperdiciar energía?) y el sexo no proporcionaría más
placer que el resto de la fisiología reproductora, por ejemplo la liberación de
hormonas o la formación de gametos:
"No existiría el
enamoramiento, porque no habría compañeros alternativos entre quienes escoger,
y enamorarse sería un inmenso despilfarro. Uno querría a su compañero
literalmente como a sí mismo, pero ahí está la cuestión: uno no se quiere a sí
mismo, excepto metafóricamente; uno es él mismo. Los dos serían, en lo que la
evolución se refiere, una misma carne, y sus relaciones estarían gobernadas por
una fisiología mecánica [...].Uno podría sentir dolor si observara que su
compañero se corta, pero nunca se desarrollarían todos los sentimientos que
tenemos hacia nuestra pareja y que hace tan maravillosa la relación cuando
funciona bien ( y tan dolorosa cuando no funciona ).Aun en el caso de que la
especie los tuviera cuando la pareja inició ese modo de vida, la selección
natural los eliminaría, como eliminó los ojos del pez que vive en las marismas
más profundas, porque serían un alto coste y no reportarían un beneficio
alguno."
Lo mismo ocurre con los sentimientos que tenemos hacia
nuestra pareja, familia y nuestros amigos: la riqueza e intensidad con la que
los albergamos en la mente son la prueba del valor y la fragilidad que esos
lazos tienen en la vida. En resumen, sin la posibilidad de sufrir, lo que tendríamos
no sería una dicha armoniosa, sino que, al contrario, careceríamos por completo
de lo que nos hace humanos; la empatía y la conciencia.
Steven Pnker. La negación moderna de la naturaleza humana.
Si ven este vídeo seguramente
les caiga muy mal el tipo Ruso de la conversación. Si no han estudiado
psicología simplemente les caerá mal y no sabrán por qué. Si han estudiado
psicología, filosofía, sociología o cualquier disciplina que profundice en el
ser humano sabrán cual es exactamente la razón de su descontento.
Muy simple: ¿Legal? No.¿Justo dada la situación? Si.¿Útil?No. Por tanto, si a la larga es inútil también es injusto para esos trabajadores de esos supermercados.
Los asaltos a supermercados se contagian a Extremadura
Los asaltos de supermercados por parte de sindicalistas ya no son un caso exclusivo de Andalucía y, como ha sucedido con Sánchez Gordillo, también en Extremadura se están llevando a cabo con representantes de Izquierda Unida. El diputado autonómico Víctor Casco y el excoordinador regional de IU, Manuel Cañada, han estado en el centro comercial Carrefour en Mérida en un "acto de protesta y rebeldía" convocado por la Plataforma por la Renta Básica en la comunidad.
El acto ha consistido en una "expropiación de alimentos", según reconoce el propio Casco en un tuit en su cuenta oficial en Twitter, y en el que también indica que la acción busca "frente a la acaparación de riqueza por unos pocos, reparto de la riqueza".
Desde el Gobierno autonómico, dirigido por el Partido Popular, se ha apelado "al respeto a la legalidad vigente y a la responsabilidad", mientras que Izquierda Unida ha dado todo su apoyo a la acción "por su simbolismo"
En concreto, en torno a medio centenar de personas, según fuentes de la plataforma convocante, han participado en un acción que ha consistido en cargar varios carros con productos de "primera necesidad" y de "marcas blancas", y que han sido sacados desde la zona de compra al pasillo de entrada desde la calle al centro Carrefour, tras pasar por las cajas de cobro pero sin abonar el coste de los productos.
En las puertas y en el interior del centro comercial había varios agentes de la Policía Nacional que están identificando a algunos de los participantes en la acción, y que han impedido que finalmente sacaran los carros cargados de comida fuera del establecimiento. Todos los participantes en el acto han sido trasladados a comisaría "pacíficos, pero insumisos ante el poder", según ha tuiteado el diputado.
Los participantes en el acto, mientras portaban los carros de comida con productos como pasta, leche, aceite o arroz, han lanzado proclamas como "Que viva la lucha de la clase obrera" o "El próximo parado que sea un diputado". También han gritado mensajes como "Contra la pobreza, reparto de la riqueza" o "Si no hay pan para el pobre, no hay pan para el rico".
Muy simple: ¿Legal? No.¿Justo dada la situación? Si.¿Útil?No. Por tanto, si a la larga es inútil también es injusto para esos trabajadores de esos supermercados.
Está comprobado que la democracia es el sistema de gobierno que "menos mal" funciona.
Nuestros 2000 años de guerras, insurrecciones y de más acontecimientos han acabado por hacernos topar con la única solución plausible y que, más o menos, funciona. Actualmente en España, más menos que más. De ahí que surja el debate.
¿Es legítimo asaltar supermercados? No. ¿La ley está por encima cuando se trata de defender unas necesidades básicas de alimentación de una población marginada? Tampoco.
La pregunta no es ¿qué es más justo que qué?. Por esa vía llegaríamos, dada la situación, no solo de pueblos andaluces sino de la mayor parte de España, a una anarquía o a la ley del oeste.
Tampoco es esa la pregunta, cuando te das cuenta de que los dirigentes de esas iniciativas, tachan a dichos asaltos de pacíficos. Pero sin entonces su fin no es la rebelión, no es la solución de problemas por la fuerza... ¿cuál es su objetivo? Los tiznas de "simbólicos". Y yo me pregunto, y está sí que es la pregunta; ¿simbólicos de qué? ¿de la injusta situación que viven muchas personas?. Gracias, ahora cuénteme algo que no sepa, pero por favor, no "joda" el jornal de los trabajadores de esos supermercados. Por cierto, se sabe que muchos establecimientos por la zona están cerrando sus puertas por cierto "miedo" acomodado tras el ataque al supermercado del lúcido Gordillo. También ha conseguido "contagiar" su eternamente útil acción y en Mérida se ha producido un asalto similar en un Carrefour.
Si usted, señor diputado de izquierdas no quiere ir por la fuerza y por tanto hacer uso del sistema de libertad de expresión y derecho a voto en el que vive, por favor intente concienciar con su acción al mayor número de población , por favor haga una manifestación en condiciones para llegar al mayor número de gente, pero no irrumpa con 50 insulsas personas en un supermercado, porque así solo da un mal ejemplo para que repitan la hazaña otras 50 insulsas personas en otra parte de España siguiendo su magnífico ejemplo, consiguiendo tres cosas: uno, incentivar esta clase de pequeños ataques que por pequeños, independientes y descentralizados no van crear la suficiente fuerza como para a hacer tomar ninguna decisión política a gran escala y sin embargo si se multiplican van a conseguir empeorar las economías provinciales por cerrar establecimientos por el miedo creado y perjudicando a los pocos trabajadores que restan en este país y le sacan adelante; dos, no tener nada que llevarse a la boca pasado mañana y tres; ser el hazme reír de Europa que estando en la últimas y en el s.XXI no se nos ocurre nada mejor que robarnos entre nosotros. Y lo que es peor robarnos simbólicamente. Señor diputado de izquierdas si lo que quiere es ir por la fuerza, hágalo en condiciones. Si lo que quiere es concienciar de la precaria e injusta situación hágalo, hágalo en condiciones. Haga lo que quiera, pero hágalo bien.
Y yo me sigo preguntando... y cuando esas personas se alimenten de los 150 euros insignificantes en comida... ¿al día siguiente qué? ¿Se vuelve a robar otro supermercado? .Es evidente que no son tontos, y que saben que por esa vía no van a solucionar el hambre, al menos si son los pacíficos que dicen ser. Sin, embargo lo que si están dando es muy mal ejemplo de cómo comportarse en una sociedad de derecho, ante un "contrato social" que por muy injusto que pueda ser en estos momentos para todo ciudadano español es la única vía, comprobada, de salir de las crisis.
Va siendo hora, de salir del cascarón, no ser infantiles y en lugar de robar supermercados ahora en crisis, recordar bien estos malos momentos para dentro de unas décadas ahorrar en el próximo gobierno de "izquierdas", que sin duda lo habrá en este juego político denominado "sistema bipartidista". Pero no, sin duda no lo haremos, nos volveremos a endeudar. Y tendrá que venir, desgraciadamente, la derecha a solucionar nuestros complejos de pobres y nuestros problemas de envidia y ambición.
Jesús García Muñoz
No lo digo yo lo dicen muchos expertos en el tema:
Si uno no es liberal antes de los veinte años es que no tiene corazón, y si lo es después de los veinteaños, es que no tiene cerebro
(atribuido a GeorgesClemenceau, Dean Inge, Benjamin Disraeli y MauriceMaeterlinck)
[...]
En la Visión Trágica, además, la naturaleza humana no ha cambiado. Tradiciones como la religión, la familia, las costumbres sociales, los usos sexuales y lasinstituciones políticas son una síntesis de técnicas comprobadas con el tiempo que nos permiten funcionar antelas deficiencias de la naturaleza humana. Son tan aplicables a los seres humanos de hoy como lo fueron cuando se desarrollaron, aunque nadie pueda explicar hoy sus principios rectores. Por imperfecta que pueda ser la sociedad, debemos evaluarla teniendo en cuenta la crueldad y la privación del pasado real, no la armonía y la riqueza de un futuro imaginado. Tenemos la suerte devivir en una sociedad que más o menos funciona, y lo prioritario para nosotros debería ser no estropearla,porque la naturaleza humana siempre nos deja tambaleándonos al borde de la barbarie. Y como nadie es lo suficientemente listo para prever la conducta de un solo ser humano, y no digamos la de millones de ellos que interactúan en una sociedad, debemos desconfiar de cualquier fórmula para cambiar la sociedad de arriba abajo, porque es probable que conlleve unas consecuencias imprevistas que sean peores que los problemas para cuya solución se diseñó. Lo mejor que nos cabe esperar sonunos cambios progresivos que se reajusten continuamente de acuerdo con la retroalimentación sobre la suma de sus consecuencias buenas y malas. Se sigue también que nodebemos aspirar a resolver problemas sociales como la delincuencia o la pobreza, porque en un mundo de individuos que compiten, lo que una persona gane puede ser lo que otra pierda. Lo mejor que podemos hacer esequilibrar los costes. En las famosas palabras de Burke,escritas después de la Revolución francesa:
Hay que considerar los fallos del Estado como si se tratara de las heridas de un padre, con piadoso sobrecogimiento y trémula solicitud. Este sabio prejuicio nos enseña a contemplar con horror a esos hijos que de forma rápida e irreflexiva desmenuzan al padre anciano para ponerlo en la caldera de los magos, con la esperanza de que con sus venenosos hierbajos y sus estrafalarios conjuros puedan regenerar la constitución parental y renovar la vida de su padre.
[...]
Las perennes limitaciones de la naturaleza humana demuestran la futilidad de las revoluciones políticas que se basan únicamente en las aspiraciones morales de los revolucionarios. En palabras de la canciónde The Who sobre la revolución: «Meet the new boss; sameas the old boss
«Aquí tienes al nuevo jefe; igual que el antiguo.» (N.del T.)
Sowell señala que el marxismo es un híbrido de las dosvisiones(27). Invoca la Visión Trágica para interpretar el pasado, cuando anteriores modos de producción no dejaban más opción que las formas de organización social conocidas como «feudalismo» y «capitalismo».
Pero invoca una Visión Utópica para el futuro, según la cual podemos configurar nuestra naturaleza en la interacción dialéctica con el medio material y social. En ese nuevo mundo, las personas estarán motivadas por la autorrealización y no por el interés propio, por lo que podremos realizar el ideal de «De cada uno según sus capacidades, a cada uno según sus necesidades». Marx dijo que una sociedad comunista sería la auténtica solución alantagonismo entre el hombre y la naturaleza, y entre el hombre y el hombre; es la auténtica solución al conflicto entre existencia y esencia, objetivización y autoafirmación, libertad y necesidad, individuo y especie. Es el acertijo de la historia resuelto
«Una teoría magnífica, pero aplicada a una especie equivocada ».
«Dos hurras por la democracia», proclamó E. M. Forster.«La democracia es la peor forma de gobierno, excepto todas las demás formas que se han ensayado», dijo Winston Churchill. Son elogios de la Visión Trágica. Pese a todos sus fallos, parece que las democracias liberales son la mejor forma de organización social a gran escala que nuestra lastimosa especie haya concebido.
Proporcionan más comodidad y libertad, más vitalidad artística y científica, una vida más larga y segura, y menos enfermedades y contaminación que cualquiera de las alternativas. En las democracias modernas no existen las hambrunas, casi no se declaran la guerra entre ellas y son la principal aspiración de las personas de todo el mundo que votan marchándose por tierra o por mar. El moderado éxito de las democracias, al igual que los fracasos de las revoluciones radicales y de los gobiernos marxistas, se reconoce hoy ampliamente y puede servir como otro test empírico para las teorías rivales de la naturaleza humana.
El concepto moderno de democracia surgió en la Inglaterrade los siglos XVII y XVIII, y se pulió en el frenesíteorizante que rodeó el movimiento de la independencia de Estados Unidos. No es casualidad que los principalesteóricos del contrato social, como Hobbes, Locke y Hume, fueran también unos grandes psicólogos de salón. Como dijo Madison: «¿Qué es el propio gobierno si no la mayor de todas las reflexiones sobre la naturaleza humana?»
[...]
¿Qué está pasando? El hecho de que la izquierda y la derecha actuales abracen la psicología evolutiva, después de décadas de vilipendiarla, demuestra dos cosas. Una es que los hechos biológicos están empezando a cerrar el paso a filosofías políticas convincentes.
La creencia de la izquierda de que la naturaleza humana se puede cambiara voluntad y la creencia de la derecha de que la moral se basa en que Dios nos dota de un alma inmaterial se están convirtiendo en empeños insostenibles ante el gigante de la ciencia.
[...]
Una izquierda darwiniana es el intento más sistemático de planificar el nuevo alineamiento(45). Dice Singer: «Es hora de que la izquierda se tome en serio el hecho de que provenimos de los animales, y de que llevamos las pruebas de nuestra herencia, no sólo en nuestra anatomía y nuestro ADN, sino también en nuestra conducta». Para Singer esto significa reconocer los límites de la naturaleza humana, que hace de la perfectibilidad de la humanidad una meta imposible. Y significa reconocer los componentes específicos de la naturaleza humana. Entre ellos, el interés propio, que implica que los sistemas económicos competitivos funcionarán mejor que los monopolios estatales; el instinto de la dominación, por el que los gobiernos poderosos son vulnerables a los autócratas desmesurados; el etnocentrismo, que pone a los movimientos nacionalistas en peligro de cometer discriminación y genocidio; y las diferencias entre los sexos, que deberían moderar las medidas de una rígidaparidad de género en todos los ámbitos de la vida.
Este hecho de que "los sistemas económicos competitivos funcionarán mejor que los monopolios estatales" o , de otra manera , "la efectividad económica del libre mercado" , ha sido parodiado en multitud de ocasiones, como es el caso de este escena (que no tiene desperdicio), de la censurada película "La vida de Brian", extrapolando la situación actual al "todopoderoso" imperio Romano.
[...]
El problema, dice Frank, es que las personas poseen unas ansias de estatus. Su primer impulso es gastar el dinero de forma que los demás lo puedan observar (casas, coches, vestidos, una educación selecta), y no de forma que sólo ellos lo conozcan (atención médica, seguridad en el empleo, planes de ahorro). Lamentablemente, el ahorro esun juego de suma cero, de modo que cuando todo el mundo dispone de más dinero para gastar en coches y casas, aumentan unos y otras pero la gente no es más feliz que antes.
Como los jugadores de hockey, que aceptan llevar casco sólo si existe una norma que obligue a sus oponentes a llevarlo también, las personas podrían aceptar unas normas que obligaran a todo el mundo a pagar por unos beneficios ocultos, como la atención médica, que les hacen más felices a la larga, aunque tales normas sean a expensas del salario disponible. Por la misma razón, dice Frank, estaríamos mejor si impusiéramos un impuesto muy graduado al consumo, que sustituyera al actual impuesto graduado a la renta. Un impuesto al consumo amortiguaría la inútil carrera por unos coches, unas casas y unos relojes cada vez más espléndidos, y compensaría a las personas con unos recursos que está demostrado que aumentan la felicidad; por ejemplo, el tiempo de ocio, unas calles más seguras y unas condiciones de desplazamiento y de trabajo más agradables.
[...]
La política de la desigualdad económica en última instancia gira en torno a un equilibrio entre la libertady la igualdad económicas. Aunque los científicos no pueden dictar qué peso hay que dar a estos deseos, pueden ayudar a evaluar los costes moralmente relevantes y, con ello, permitirnos tomar una decisión mejor informada. Una vez más, la psicología del estatus y el dominio tiene un papel que desempeñar en esta evaluación. En términos absolutos, los pobres de hoy están materialmente mejor que la aristocracia de hace sólo un siglo. Viven más sanos, comen mejor y disfrutan de lujos antes inimaginables, como la calefacción central, los frigoríficos, el teléfono y un entretenimiento durante las veinticuatro horas del día gracias a la televisión y la radio. Los conservadores dicen que esto hace difícil sostener que la situación de las personas con rentas más bajas sea un escándalo ético que se deba enderezar a cualquier precio. Pero si el sentido de bienestar de las personas procede de una evaluación de su estatus social, y éste es relativo, entonces la extrema desigualdad puede hacer que las personas que se encuentran en los niveles más bajos se sientan derrotadas aunque estén mejor que la mayor parte de la humanidad. No es una simple cuestión de sentimientos heridos: la gente de menor estatus es menos sana y muere antes, y las comunidades con mayor desigualdad tienen peor salud y una esperanza de vida más corta. El investigador médico Richard Wilkinson, que documentó estos patrones, afirma que el estatus bajo desencadena una antigua reacción de estrés que sacrifica la reparación de los tejidos y la función inmunológica de una respuesta inmediata de luchar o huir. Wilkinson,junto con Martin Daly y Margo Wilson, señala otro coste perceptible de la desigualdad económica. Los índices de delincuencia son muy superiores en las zonas donde existen mayores diferencias de riqueza (incluso después de controlar los niveles absolutos de ésta), en parte porque el bajo estatus crónico lleva a los hombres a obsesionarse con el rango y a matarse por ofensas triviales. Wilkinson sostiene que la reducción de la desigualdad económica se traduciría en millones de vidas más felices, más seguras y más largas.
Steven Pinker. La negación moderna de la naturaleza humana.
"Otra idea indiscutible es que las personas son competitivas por naturaleza y que, por consiguiente, el capitalismo es la única forma adecuada de organizar la sociedad¿Está de acuerdo? "Guitarrista de Rage Against the Machine.
Y ante esta afirmación , dolorosamente lógica, digo yo: La solución a un mundo equilibrado no estará en cada uno de nosotros...y nunca en un gobierno que nos tenga que imponer hasta donde llegamos....¿o no?
Este conjunto de gráficas son una muestra empírica de que a medida que, en lugar de mantenernos (mediante una economía de servicios de mantenimiento) avanzamos nos destruimos. Aumenta el nivel de productividad y de beneficios al mismo tiempo que bajan salarios y el PIB global del planeta. Parece por tanto que la "perogrullada" que repito en todos los artículos de que "a medida que avanzamos nos destruimos"no es ningún cuento, no es una afirmación sin fundamento sino que realmente esta sucediendo y toca a esta generación decidir que hacer.
Quizás ante esta realidad ahora nos replanteemos nuestras "ansias de estatus" desde un pobre desempleado hasta los primeros en la responsabilidad de dar el paso y el ejemplo, es decir, los grandes magnates del mercado financiero. Fundamentos que no pueden ser mejor explicados que con este vídeo, que a pesar de mantener un tono cómico-crítico, oculta una realidad económica y social cada vez más preocupante.
Para una visión global de la situación mundial les recomiendo este vídeo que deja claro cómo nos hemos metido en un círculo vicioso de avances que atenta contra nuestra felicidad y contra un futuro estable.Si queremos cambiar la cruda realidad yo opino que la que única solución pasa porque todos y cada uno de los ciudadanos de a pie entiendan la situación, para así poder poner en marcha los valores que motivan las acciones que nos pueden sacar de este túnel sin salida.Empiecen por ver este vídeo que seguro que les hace reflexionar.