domingo, 20 de octubre de 2013

¿Escribir a mano?…¿para qué?

¿Escribir a mano?…más improductivo, más lento ¿para qué?

Cada vez más, el teclado desplaza al bolígrafo y al papel en nuestro día a día. ¿Un avance o un retroceso? Según las investigaciones, manuscribir activa la creatividad y refuerza la memoria. Gabriele Paschek

Siempre me han mirado muy raro mis compañeros de universidad cuando saco el notebook más lento del mercado para consultar el programa de clases y, sin embargo, tomo notas a mano. Siempre lo he hecho así, que le voy a hacer, soy de ideas fijas, y además nunca se me ha dado del todo bien la mecanografía. Ni todo lo mecánico.

Lo cierto es que en estos últimos cuatro años he ido viendo como poco a poco, personas que ya de por sí tomaban apuntes a mano, allá por primero de carrera, ya han dejado de hacerlo y se han dejado llevar. Lo que en primero era un 10% de personas con portátiles de una clase de 70, hoy es un 90%. Lógicamente, en la nueva y tecnológica universidad es una desventaja no tener un dispositivo web y electrónico. Es de género tonto no adaptarse al entorno. Pero luego criticamos al gobierno por hacer inversiones innecesarias.

Pero no soy moralmente mejor que nadie por no usar un portátil, como he dicho, las principales razones de que siga sin usarlo es que soy un patoso escribiendo a ordenador y que como le dé mucho uso, y la obsolescencia programada haga su misión, no tengo dinero para otro. Lo han evitado dos cosas que hoy muchos que critican al gobierno, seguirían calificando como defectos de los que huir; “patosidad” y “problemas económicos”. Esas dos cosas son lo que me han empujado a que no haga inversiones. Ni si quiera sabia que aún no dejándome llevar por la mayoría, estaba realizando una inversión aún mayor.

Los hechos

Un estudio de la Universidad de Florida Central separaron, en 2009, a una muestra de sujetos en dos grupos. Entregaron al primero una lista de palabras que debían copiar a mano. El segundo tecleó la misma lista en el ordenador. Los participantes que habían anotado a mano la relación de vocablos, los recordaban mejor. Según los investigadores, el mayor esfuerzo motor condujo a unos enlaces más complejos y estables en la memoria.


Otro estudio de la Universidad de Washington en Seattle propuso dos ejercicios a más de 200 niños de segundo, cuarto y sexto de primaria.

Los niños debían escribir dos redacciones, una a mano, que debía versar sobre ordenadores; otra con el teclado y que tratase sobre robots. El resultado fue que todos los niños obtuvieron mejor resultado si escribían a mano. Tuvieron más rapidez en la elaboración de sus redacciones, y parece ser que el bolígrafo y el papel les animaron a construir frases más complejas y textos más largos.

La escritura, por tanto, no  es solamente la mejor vía para transformar el pensamiento en palabras legibles, también favorece la memoria. Todos lo hemos vivido. Sin ir más lejos, cuando al hacer la lista de la compra, recuerdas con mayor facilidad lo que debes meter al carro. Ya en la tienda, a veces, ni hace falta mirarla o tachar los productos uno a uno, porque por el mero hecho de escribirla nos hemos aprendido los productos que necesitamos. Otros ejemplos populares son las anotaciones en la agenda diaria, o las chuletas, que si bien, hubiésemos hecho a ordenador esta última, hasta nos haría falta sacar la chuleta en el examen.

El debate

En EEUU y Alemania se empiezan a asentar con fuerza proyectos educativos en los que los alumnos desde edades bien tempranas aprenden el alfabeto tal y como aparece en los periódicos o en el monitor de un ordenador: letras de imprenta separadas y sin florituras (ni personalidad propia).

Según los defensores de este proyecto, este tipo de enseñanza facilita a los niños el aprendizaje de la escritura y mejora la legibilidad de su caligrafía. No obstante aparece el inconveniente de descifrar los jeroglíficos de los profesores en la pizarra, aún a mano y a la espera de más inversión en pizarras electrónicas.


Si se acabase con la caligrafía de una vez por todas, ¿nos encontraríamos con el fin de la escritura a mano? Según estudios, esto podría resultar inconveniente, al parecer manuscribir los pensamientos beneficia corporal y mentalmente.



[…] ¿Recuerda el lector cuándo fue la última vez que estuvo un día entero sin usar el teclado? Sencillamente, ya no puede pasarse sin él. Pero tampoco debe ser esa la realidad. El ordenador nos facilita en gran medida el día a día, sin embargo, manuscribir estimula las ideas. Si Goethe y Schiller hubieran tecleado en lugar de inmortalizar sus obras a mano, quizás El rey de los elfos y Guillermo Tell nunca habrían visto la luz. Gabriele Paschek



Jesús García Muñoz

Fuentes:


lunes, 30 de septiembre de 2013

La creatividad en la cultura



Para la mayor parte de los hombres, saber hacer algo es una maravilla, es el único medio de realizar obras ¿perfectas? Sin embargo, creo que a poetas y artistas, les  nace muerto todo aquello que sabemos hacer.

Eduardo Chillada, Aromas. Pensamientos.

La creatividad es un aspecto urgente del ser humano. Una conducta atrayente y misteriosa. En la totalidad del espectro que abarca, desde el arte a la vida cotidiana, pasando por el mundo de la empresa y también las ciencias. Y como todo lo que es escaso y aún no podemos controlar y manipular por no alcanzar a  comprenderlo en su totalidad, se busca con ahínco la intervención en la creatividad. Pero esta parece resistírsele a los investigadores, es extremadamente escurridiza, es un ente mágico e incomprensible, inasequible. De las pocas capacidades mentales a las que aún no se le ha asignado zona y función cerebral, como mucho una compleja red de activación, un proceso de impulsos eléctricos que viajan de una zona a otra del cerebro, de una neurona a otra, con una hiperactividad, recorrido y imprevisibilidad mayor de lo que es normal  para cualquier otro proceso mental, como puede ser montar en bicicleta, aprenderse una coreografía, resolver una ecuación matemática, arreglar un enchufe, o aprenderse la constitución de memoria. Un hecho sorprendente, de esos que hoy escasean, cuyo análisis científico provoca en ocasiones buenas dosis de perplejidad. Un hecho mágico.

¿Qué es la creatividad?


Para los psicólogos es bastante evidente en la actualidad que la creatividad debe estudiarse de formamultidisciplinar, ya que el constructo es, sin lugar  a dudas, multidimensional.


Este representa la interacción o confluencia de múltiples factores en una persona. Para algunos únicamente están implicados los procesos cognitivos, otros creen que también los procesos socio-emocionales, los aspectos familiares evolutivos y actuales, las educación y preparación, las características del dominio (el contenido teórico, el tema que controla la persona en concreto), el campo (el contexto y grupo social, su círculo, su cultura) y las influencias históricas (sucesos y tendencias) y la motivación intrínseca; esto último es, hacer algo no por el resultado, sino porque el proceso de creación es placentero en sí mismo.

La creatividad no es igual a una unión ni suma de potencialidades diversas, sino más bien se asemeja a una integración de estas según ciertas condiciones o interrelaciones. Puede ocurrir, por ejemplo, que sea necesario un umbral mínimo de inteligencia, de manera que si no sobrepasa ese umbral, la creatividad es imposible aunque el sujeto posea las demás dimensiones en un grado excepcional. Así mismo, la debilidad en algunas dimensiones puede ser compensada por la excelencia en otra (como una altísima motivación). Señalar que la motivación, proviene, en buena parte de la interacción entre nuestro paquete genético y los  elementos psicodinámicos de la historia personal, evolución, desarrollo y sucesos vitales que han configurado nuestra personalidad. Es aquello que nos predispone a vivir en ciertos ambientes, aquello que si bien no determina nada por sí mismo, si que nos orienta hacia lo que algunos les gusta llamar “destino”.

Algunas de esas interrelaciones pueden tener un efecto multiplicador como son la alta inteligencia, la motivación y los conocimientos.


[…] recordaban a Baudelaire cuando decía que “el genio es simplemente la niñez redescubierta por un acto de voluntad”. Para Freud, el sujeto creativo es capaz de aceptar y elaborar las fantasías que surgen en él relacionadas con los ensueños y con el juego infantil. Las personas no creativas hacen frente a estas fantasías y tratan de eliminarlas. Si todos los procesos encuentran un camino de sintonía con los sentimientos conscientes del sujeto (los que pertenecen a su ego), el individuo está en condiciones de realizar productos de alto nivel de calidad. Las pruebas que Freud aporta son indudablemente débiles. La propuesta es insuficiente porque en la práctica no distingue entre creativos y no creativos. (Monreal C.A.2000)

Otra característica del individuo creativo es que no suele aceptar las normas impuestas, cree que se merece reglas especiales al resto de personas, en este sentido, tiene algo de narcisista e impersonal, es una persona en cierto modo independiente, no obstante, si trata de establecer nuevas normas y formular reglas nuevas. La investigación también ha esclarecido que personas con gustos intersexuales presentaban una mayor capacidad creativa , se cree que debido principalmente, entre otras razones, a su temprana necesidad de autodefinirse a partir de puntos de vista más mixtos y menos estereotipados que los que marcan la norma.

Existen multitud de elementos que se han definido como vertebradores de la creatividad, como son el pensamiento divergente (capacidad para realizar conexiones originales entre ideas que a priori distan demasiado entre sí para la gran mayoría de la gente), la impulsividad para tomar la decisión de lanzar una idea que con toda seguridad será incomprendida sino calumniada, la impersonalidad (o psicoticismo) para correr el riesgo de ser un incomprendido sin que eso te afecte demasiado, la extroversión para desarrollarla, la persuasión o habilidades verbales y comunicativas para contarla (y que te escuchen) y así con un sinfín de elementos.


Los Orígenes de la Creatividad

El Diccionario de La Real Academia Española es un espejo de los significados verbales que maneja de ordinario la sociedad. Si hojeamos el significado que tiene la palabra “creatividad”, su psicología implícita nos dice que es un término de fuerte trasfondo mitológico  y religioso. Las definiciones “primogenias” de creatividad, creación, creador, hacen alusión en primer lugar a Dios y la historia de la creación del mundo, una creación que siguiendo un sentido teológico se define porque surge de la nada.

Lo primero que más llama la atención es que la palabra creatividad no tiene un valor independiente, aparece solo en sentido figurado o metafórico, en referencia a una idea que para algunos puede considerase religiosa, y para otros, simplemente mítica (la herencia de las viejas tradiciones griegas y cristianas). Las palabras dicen, por tanto, que el individuo creador también está interpretado a imagen del Creador. Lo segundo, es descubrir la raíz de la idea de que el creador es una persona misteriosa que no se puede justificar ni explicar demasiado: tiene un fuerte poder, casi mágico, porque es capaz de inventarlo todo y crearlo sorprendentemente de la nada: lo cual ha sido muy pernicioso a la hora de discernir lo que realmente es la creatividad, su accesibilidad y la posibilidad de intervenir sobre ella. Respecto a esta huella religiosa, conviene recordar que, como nota Boorstin (1992), la idea de la creación de las cosas de la nada es típicamente occidental: no existe en el universo del ying y el yang (el hinduismo, el confucianismo, el taoísmo, el budismo): en este universo el hombre no presta atención al origen del mundo […] (Monreal C.A.2000)


¿Creamos creativos?

Dada la comentada urgencia de algunos por entender la creatividad y su fenómeno, con el fin de intervenir en él (como todos aquellos movidos por fines) se han diseñado multitud de métodos para desarrollar dicha capacidad. La persona no debe tener un excesivo estrés, la seguridad en el trabajo y la salud favorecen la creatividad, beneficios o subvenciones del gobierno, el respaldo político, el apoyo de fundaciones o fuentes privadas en general. Son ventajas el hecho de actuar de manera contraintuitiva, reorganizar los elementos de un problema, jugar con las ideas, la independencia, la sensibilidad, la apertura a la experiencia, el autocontrol, diseñar un sistema de recompensas, lograr un papel importante en el trabajo, un alto nivel de libertad en el manejo del tiempo y los recursos, permitir a las personas creativas hacer lo que aman y mantener la motivación intrínseca, esto último es:

[…]reducir el énfasis en las limitaciones externas, insistir de manera eficaz en que las evaluaciones tienen que tener fundamentalmente un valor informativo sobre el aprendizaje y no un efecto penalizador, ofrecer aquellas motivaciones y factores externos que apoyen la revisión personal del propio esfuerzo (la competencia consigo mismo, no con los otros) y no socaven los sentimientos de elección propia. Las motivaciones extrínsecas pueden ser más importantes en las etapas en que la novedad es menos urgente (etapas de preparación y recogida de información), mientras que las motivaciones intrínsecas son indispensables en las etapas de identificación de los problemas y generación de nuevas ideas. (Monreal C.A.2000)


Como vemos (y esto es solo un esbozo superficial), existe toda una ingeniería técnica para propiciar las contingencias en una persona y  en su mente, conducta y entorno que si no cumplen con las exigencias de la creatividad que pretendemos lograr, podemos conseguir, artificialmente, que las cumpla. Y desdeluego, es positivo, que una persona creativa pueda desarrollar todo su potencial. Pero ¿Quién no querría ser creativo si pudiese? Esta es la pregunta que nos debe preocupar. ¿Qué pasaría si esa capacidad que muchos definen como el último bastión de la magia en el mundo está en manos de todo aquel que desee poseerla? ¿Qué pasaría si no nos viene dada? ¿Que pasaría cuando, al igual que con los productos de belleza, las pastillas para la memoria en niños, o las técnicas de manipulación genética, ser creativo o guapo no depende de ser creativo o guapo sino de tener dinero para llegar a ser creativo o guapo, tomándose una pastilla, pagando a un psicólogo, o acudiendo a un experto en coaching? ¿Qué ocurriría? ¿Qué está ocurriendo en nuestra sociedad, en nuestra cultura?

[…] dos posibles maneras de equivocarse: ¿Qué error sería mayor, intentar mejorar la creatividad aunque el éxito sea imposible, o fallar en intentar mejorarla si realmente puede ser mejorada? (Nickerson, 1999)

Jesús García Muñoz


sábado, 31 de agosto de 2013

Siria: Gallos y babuinos


Definitivamente Obama ha decidido que EEUU debe actuar militarmente en Siria. Francia es el principal aliado del presidente norteamericano. No obstante, según el diario francés Le Monde, un 64% de los franceses estaría en contra de una acción militar en Siria. El parlamento británico rechaza la intervención por escasa diferencia con  272 a favor de intervenir (incluyendo el primer ministro David Cameron que

consideraba oportuno la necesidad de responder con contundencia ante el uso de armas químicas) y 285 votos en contra de la intervención. Rusia y China se oponen firmemente a la iniciativa armamentística. Alemania solo actuaría si existiera consenso entre Naciones Unidas, no obstante Merkel tiene claro que sería necesaria una intervención de una acción internacional conjunta para castigar los ataques contra la población civil.





¿Cómo está la situación?

En apenas 4 días hemos asistido a una de las mayores exhibiciones de indecisión y división política que se han visto. Parece que  2013 años de historia no son suficientes para tomar un decisión muy simple ¿intervenir o no intervenir? Que dura es la mollera de algunos.

"Es muy lamentable que Rusia y China se nieguen desde hace tiempos a sumarse a una postura común frente al conflicto sirio. Eso es algo que debilita considerablemente el papel de las Naciones Unidas", ha declarado Merkel al diario Ausburger Allgemeinen.

Aunque Alemania lo tiene claro, no puede hacer nada sin el consenso de Naciones Unidas. Así es, que EEUU solo cuenta con el respaldo de Francia en la iniciativa al ataque, mientras que Rusia y China son las únicas potencias que se han posicionado claramente en contra.

"Aunque creo que tengo la autoridad para llevar a cabo esta acción militar sin una autorización específica del Congreso, sé que el país será más fuerte si tomamos esa medida y nuestras acciones serán incluso más eficaces", ha comentado Obama.

Parece ser que el presidente no se permitirá de ninguna forma “recular” ante la línea roja que ya trazó hace tiempo, y que constituía el uso de armas químicas de destrucción masiva como criterio para actuar por la fuerza.


"No podemos criar a nuestros hijos en un mundo donde no seguimos adelante con las cosas que decimos". Obama.

¿Una respuesta honorable o una simple reacción política para no perder credibilidad? Yo creo que ambas. Pero más adelante hablaremos del honor.

No obstante, aunque el presidente de EE.UU., ha dicho que su país está "listo" para atacar Siria en "cualquier momento", ha asegurado que buscará la autorización del Congreso  para dar "ejemplo democrático". De nuevo suena todo “muy honorable”. Y sin duda lo sea. Norteamericanos, igual que en sus películas.

El opositor a Obama que parece tenerlo más claro es el presidente ruso, Vladímir Putin. Este, instó a su colega estadounidense a que, antes de bombardear Siria, reflexione como Premio Nobel de la Paz que es, en las víctimas que el ataque producirá. Al mismo tiempo, declaró estar convencido que el uso de gas en las afueras de Damasco es una provocación de la oposición a El Asad.


Putin subrayó también que Rusia condena el empleo de las armas químicas. "Nuestra posición sobre la posible utilización de armas de extermino masivo, incluida las químicas, es consecuente: estamos categóricamente en contra de ello y, por lo tanto, si se demuestra su uso, participaremos decididamente en la elaboración de medidas que permitan terminar con esa práctica” declaró Putin en Vladivostok.

“En condiciones de una ofensiva del ejército sirio, cuando en algunas zonas tenían rodeados a los rebeldes, no tiene ninguna lógica en esas circunstancias regalar un as (es decir, usar armas químicas), a los que permanentemente piden la intervención militar, sobre todo el mismo día de la llegada de los inspectores de la ONU; es una estupidez extraordinaria", dijo el líder ruso al explicar por qué consideraba que el ataque con gas en el suburbio de Guta Oriental el pasado día 21 era una provocación de la oposición radical.





Armas químicas. ¿Armas de destrucción masiva? ¿Peligro real?

Hay algo en lo que todas las naciones parecen estar de acuerdo. Si las pruebas sobre el uso de armas químicas fueran concluyentes la mayoría estarían a favor  de la intervención. El uso o no de dichas armas parece ser, por tanto, el rasero por el que se mide la decisión de iniciar una guerra. Y ya saben lo que se dice de las guerras “se sabe como empiezan, pero no como acaban”. Pero a nadie parece importarle esto último.


Unos cuantos analistas valientes, como Mueller, John Parachini y Michael Levi, han asumido el riesgo analizando los escenarios de desastres elemento a elemento. Para empezar, de las cuatro supuestas armas de destrucción masiva, tres son mucho menos destructivas que los buenos explosivos anticuados. Las bombas radiológicas o “sucias”, que son explosivos convencionales envueltos en material radiactivo (obtenido, por ejemplo, de desechos médicos), provocarían solo aumentos de radiación efímeros y de poca importancia […] Las armas químicas, a menos que se usen en un espacio cerrado como el metro (dónde aún así no causan tanto daño como los explosivos convencionales), se disipan en seguida, el viento los dispersa y el sol los descompone […] El desarrollo y utilización de armas biológicas capaces de originar epidemias tendría un coste prohibitivo, serían peligrosas para laboratorios amateurs, típicamente torpes, que intentasen fabricarlas.

S.Pinker. Los ángeles que llevamos dentro. El declive de la violencia y sus implicaciones.



¿Intervenir como solución?

¿Realmente sería más rentable intervenir? ¿Rentable para quién?

¿Que es lo que ocurre, que nadie parece tener clara su postura? Y si la tiene, son sus argumentos los que no están claros. ¿Por qué la duda revolotea por el ambiente cada vez que se plantea la cuestión "Intervenimos"? Desechemos la premisa que dice “si quieres la paz trabaja por la justicia” y sustitúyela por la que recomendaba Joshua Goldstein: “Si quieres la paz, trabaja por la paz”, y ya verás que rápido se disipan las dudas.

[…] Si Irán llega efectivamente a ser una potencia nuclear confirmada o presunta, la historia de la era nuclear sugiere que el resultado más probable sería nulo. […] Las armas nucleares han acabado siendo inútiles para todo salvo para la disuasión contra la aniquilación, razón por la cual las potencias nucleares se han visto desafiadas por sus adversarios no nucleares. El episodio más reciente de proliferación lo confirma. En 2004, se solía pronosticar que si Corea del Norte llegaba a tener capacidad nuclear, a finales de la década la compartiría con terroristas y  provocaría una carrera de armas nucleares con Corea del Sur, Japón y Taiwán. Pero lo cierto es que Corea del Norte alcanzó cierta capacidad nuclear-el final de la década ya queda lejos-, y no ha pasado nada. También es improbable que algún país proporcione munición nuclear a los cañones sueltos de una banda terrorista, puesto que perdería el control sobre su uso y, en cambio, sufriría las consecuencias.

 […] Aunque el régimen de Irán es abominable y en muchos aspectos irracional, cabe preguntarse si a sus responsables les importa tan poco seguir manteniendo el poder como para decidir autoaniquilarse en pos de una justicia perfecta en una Palestina radiactiva o de la llegada del Duodécimo Imán, con Jesucristo a su lado o no. Ya lo digo Thomas Schelling en su discurso de aceptación del premio Nobel de 2005:” ¿Qué otra cosa puede conseguir Irán, salvo quizá la destrucción de su propio sistema, con unas cuantas cabezas nucleares?  Las armas nucleares son demasiado valiosas para desperdiciarlas matando gente cuando, guardadas, podrían hacer que Estados Unidos, Rusia o cualquier otro país se lo pensara bien antes de plantearse una acción militar.

Aunque acaso parezca peligroso contemplar alternativas al peor de los panoramas, los peligros van en ambas direcciones. En otoño de 2002, George W. Bush avisó al país: “América no debe pasar por alto la amenaza que se prepara en nuestra contra. Frente a indicios claros de peligro, no podemos aguardar a la prueba final, que podría aparecer en forma de hongo nuclear”. Los “indicios claros” desembocaron en una guerra que ha costado más de 100.000 vidas y casi 1.000.000.000.000 de $ y no ha conseguido un mundo más seguro. La certeza petulante de que Irán utilizará armas nucleares, a despecho de sesenta años de historia en que las predicciones serias de catástrofes inevitables se han revelado una y otra vez equivocadas, podría conducir a aventuras con costes aún mayores.

S.Pinker. Los ángeles que llevamos dentro. El declive de la violencia y sus implicaciones.


He aquí, un pequeño resumen de varios actos de honor y sus consecuencias. Por supuesto, siempre en pos de la paz.

1953: USA derroca a Mossadeq, el Primer Ministro de Irán. Se instala el Shah como dictador.

1954: USA derroca al presidente de Guatemala, democráticamente electo. Murieron 200.000 civiles.

1963: USA  apoya el asesinato del presidente Sur Vietnamita, Diem.

1963-1975: El ejército americano asesina a 4 millones de civiles en el Sudoeste de Ásia.

1973: USA provoca un golpe de estado en Chile. El presidente democráticamente electo Salvador Allende es asesinado. Se instala el dictador Augusto Pinochet. 5.000 chilenos asesinados.

1977: USA mantiene el régimen militar en el Salvador. 70.000 Salvadorianos y 4 monjas americanas mueren.

1980: USA entrena Bin Laden y  a sus compañeros terroristas para matar Soviéticos. La CIA les da 3.000 millones.

1981: La administración Reagan financia a los “contras”. 30.000 Nicaragüenses mueren.

1982: USA le da miles de millones a Saddam Hussein en ayudas para comprar armas para matar iranís.

1983: La Casa Blanca le da secretamente armas a Irán para matar a los Iraquíes.

1989: Manuel Noriega, agente de la CIA (y presidente de Panamá) desobedece órdenes de Washington. USA invade Panamá y remueve Noriega. 3.000 bajas civiles panameñas.

1990: Irak invade Kuwait con armas de origen americano

1991: USA entra en Irak. Bush restablece la dictadura en Kuwait.

1998: Clinton bombardea una “fábrica de armas” en Sudan. Resultó ser una fábrica de aspirinas.

1991-hasta hoy: Aviones americanos bombardean Irak semanalmente. La ONU estima que 500.000 niños Iraquíes mueren por las bombas y las sanciones.

2000-2001: USA  le da 245 millones de dólares en “ayudas” al régimen Talibán Afghan.

11 de septiembre de 2001: Osama Bin Laden usa su entrenamiento de la CIA para asesinar 3000 personas en el atentado contra las torres gemelas.

Fuente: Moore, M. (2003). Bowling For Columbine.



El ansia de dominación política

Llevo varios días escuchando declaraciones y posturas respecto a la guerra civil de Siria, pero aún no he visto demasiadas caras femeninas. Exceptuando Ángela Merkel. Sin duda, si me preguntasen quien es la persona más apropiada para decidir qué hacer con Siria yo les diría que mi madre. No tiene ni el 99% de idea política que Ángela pero, precisamente por eso, seguro que su decisión no traería más guerra. Peguntar a mujeres de a pie, esa sería mi decisión política ante Siria. A ver qué opinan ellas.

[…] Cualquier hecho que debilite el concepto de dominación es probable que reduzca la frecuencia de enfrentamientos entre individuos y de guerras entre grupos. Esto no significa que las emociones que subyacen a la dominación desaparezcan-prácticamente forman parte de nuestra biología, sobre todo de cierto género-, pero es posible marginarlas.



Entre mediados y finales del siglo XX se produjo la desconstrucción del concepto de dominación y de virtudes afines a él como la virilidad, el honor, el prestigio y la gloria. Parte del debilitamiento deriva del proceso de “informalización” […] En parte esto se debe a los avaneces de las mujeres en la vida profesional. Las mujeres cuentan con la distancia psicológica que les permite ver las luchas por la dominación como si fueran enfrentamientos entre niños revoltosos, de modo que a medida que han adquirido influencia, la dominación ha perdido parte de su aureola […]

[…] Se ha considerado cada vez más que el impulso para dominar es un vestigio del proceso evolutivo. Un análisis cuantitativo de Google Books pone de manifiesto saltos recientes en la popularidad de la jerga biológica de la dominación: por ejemplo, testosterona (1960), jerarquía de dominación y pecking order (teoría del picoteo) (1960); y macho alfa (1990). En la década de 1980 se incorporó el gracioso término de envenenamiento por testosterona. Cada una de estas locuciones menosprecia lo que está en juego en los enfrentamientos por la dominación. Dan a entender que la gloria que buscan los hombres acaso no exista más que en su imaginación de primate- el síntoma de una sustancia química en su torrente sanguíneo, la representación de instintos que nos hacen reír cuando los vemos en gallos y babuinos-. Comparemos el poder distanciador de estos términos biológicos respecto a viejas palabras como “honorable” o “glorioso”, que objetivan el premio de una lucha de dominación, presuponiendo que ciertos logros simplemente son honorables o gloriosos por naturaleza. La frecuencia de ambos términos han ido disminuyendo continuamente en los libros de habla inglesa hace un siglo y medio. Una cierta capacidad para analizar nuestros instintos, en vez de aceptar ingenuamente sus productos en la conciencia como algo irremediable, es el primer paso para descartarlos cuando conducen a finales perjudiciales.

S.Pinker. Los ángeles que llevamos dentro. El declive de la violencia y sus implicaciones.




Pero el hombre, orgulloso,
investido de pequeña y breve autoridad
-ignorante de lo más seguro: su esencia vítrea-,
como un mono enojado realiza ante el cielo
fantásticas piruetas que hacen llorar a los ángeles.

William Shakespeare. Medida por Medida.



Jesús García Muñoz

Fuentes:









La importancia social de la cultura: ¿Quien gritó independencia?


El término "cultura", que originalmente significaba la cultivación del alma o la mente, adquiere la mayoría de sus posteriores significados en los escritos de los pensadores alemanes del siglo XVIII, quienes en varios niveles desarrollaron la crítica de Rousseau al liberalismo moderno y la Ilustración. Además, un contraste entre "cultura" y "civilización" está usualmente implícito por estos autores, aun cuando no lo expresen así. Dos significados primarios de cultura surgen de este período: cultura como un espíritu folclórico con una identidad única, y cultura como la cultivación de la espiritualidad o la individualidad libre. El primer significado es predominante dentro de nuestro uso actual del término "cultura", pero el segundo juega todavía un importante rol en lo que creemos debería lograr la cultura, como la "expresión" plena del ser único y "auténtico". Richard Velkley



La cultura globalizada

Se estrena nueva película de James Bond. Rápidamente todas las cadenas de televisión se apresuran para meterte entre pecho y espalda toda la saga, los juguetitos del Happy Meal hacen acopio, los cromos de las bolsas de patatas, las marcas de elegantes relojes o coches made in “007” y finalmente las conversaciones. ¿O es al revés? ¿Son primero las conversaciones? Realmente se trata de un proceso interactivo, en el que el ambiente interactúa (o en caso de la publicidad, manipula) con el espectador que ha visto la ultima de James Bond e influye en sus valores e intereses, y su vez, sus propios valores e intereses interactúan con el ambiente exterior. En resumen, lo interpersonal (la publicidad, perdón, el medio) interactúa con lo intrapersonal (el consumidor, perdón, el individuo).


En un mundo en el que cada día, la publicidad, la competitividad comercial y el posicionamiento en el mercado de “las ideas” tiene mayor valor, no viene mal recordar que la cultura también se compone de ese rol, del que hablaba Velkley, individual e intrapersonal. El que puede decidir por qué o quienes se dejará influir, el que puede decidir  a quién o quienes influir. El que es libre.

Películas, series, libros que se publican. Manifestaciones materiales, espirituales, pictóricas, esculturales, arquitectónicas, literarias, ideológicas, tweets, estados de facebook. La cultura es lo que se compone de todas estas manifestaciones. Y lo que es más importante, es lo que hace vibrar y brillar a la cultura. Esas manifestaciones representan a una o a varias personas que las identifican como parte de un conjunto mayor de individuos. Normalmente nuestra percepción está sesgada en este sentido, y la percepción de la masa de personas con las que compartimos valores es mayor en nuestra mente de lo que lo es en la realidad. Pero es la ilusión de compartir una idea con grupos de personas en aumento lo que mueve al “creador”. Porque otros tipos de saberes que se pueden calificar de instrumentales se mueven por “técnicos”, no por creadores, técnicos que se dedican a utilizar el medio, no a crear a partir de él. Pero a diferencia de estos saberes, la cultura es una creación del ser humano, una creación movida por la necesidad de ser compartida.

Así, la cultura se convierte en un bien  y fenómeno común, ya que todos y cada uno de nosotros, al vivir en sociedad, aprendemos de lo que nos transmiten las generaciones anteriores y, con ese conocimiento, podemos contribuir a que la cultura siga creciendo y perviviendo. Sin embargo, la cultura también nos diferencia, ya que cada grupo social construye sus representaciones culturales propias  de acuerdo a sus intereses, preferencias, miedos, inquietudes, etc. Así, no es lo mismo la cultura de un país occidental que la de un país oriental, como también puede ser diferente la cultura de una región de un país con otra región del mismo país o incluso las culturas que representan a diferentes grupos sociales que conviven juntos en un mismo espacio geográfico.

Hoy, debido al proceso de globalización y los avances en telecomunicaciones, transportes e internet, estas diferencias, se encuentran en un proceso exponencial de contraste, confrontación y disminución de sus diferencias potenciadores de conflicto, de manera que cogemos de otras culturas lo que nos es mejor y desechamos de las nuestras lo que no nos beneficia, mientras mantenemos lo que no nos perjudica. La disminución de la violencia, las revoluciones por los derechos de mujeres, homosexuales, etnias u otros colectivos marginados antaño dan fe de ello.

El sentimiento de pertenencia como motor de la cultura

La importancia social de la cultura  radica en el hecho de que es esta la que nos otorga un sentimiento de pertenencia. Cada uno de nosotros se siente representado por un grupo de tradiciones, conductas, hábitos, valores, emociones y pensamientos que son más o menos parte de la sociedad en la cual se desarrolla nuestra vida cotidiana y que nos ofrece una idea de pertenencia.

He aquí dónde encontramos la otra cara de la moneda. Si la cara de la globalización es la disminución de la diferencias entre culturas divergentes potenciadores de conflictos, la cruz es la disminución del sentimiento de pertenencia. Sentimiento y necesidad básica y placentera para todo ser humano. Que se lo digan a los hinchas de la selección española cuando Iniesta marcó el gol de la victoria en la final.

Pero lo nuestro, nuestro país, nuestra cultura (tanto a nivel macro, de país o continente, como a nivel micro, de familia o pareja) ya se nos queda pequeño solamente ante la inmensa ventana encima de nuestro escritorio. El hecho es que tenemos más posibilidades, más alternativas, somos más independientes. No tenemos porqué aferrarnos a nada, ni a nadie. La vida cotidiana se nos queda aburrida ante la exclusividad, frescura y novedad que tenemos a un click de ratón, o a una conversación por whatsapp. Que nadie crea que esto es una especie de defensa al  “patriotismo”, nada más lejos que eso. La globalización, ha permitido el respeto y la confrontación sana de ideas, la libertad de pensamiento y el intercambio de puntos de vista enriquecedores y constructores de una joven y prometedora cultura compartida internacional. Que el sentimiento de partencia se vea perjudicado es simplemente una condición de una necesidad humana que se sitúa en un continuo y, que como tantas otras, es sana en su equilibrado consumo. No en su exceso irracional, que puede llevar, incluso, al fascismo. Ni en su defecto que puede llevar a una existencia autónoma pero errante e inestable, Una vida indeterminada, desarraigada o insatisfecha constantemente sin razón de los individuos de una sociedad.

Teniendo esto último en cuenta, no es extraño que estudios psicológicos al respecto esclarezcan que en las sociedades de hoy se produzcan más emparejamientos civiles en las sociedades industrializadas que en las no industrializadas o menos desarrolladas. Se cree que la mayor soledad que se experimenta en las primeras es un factor fundamental para hacer de nuestras parejas una propiedad privada. No obstante, últimamente parece que el número de emparejamientos se está equiparando al de otras zonas más rurales. Había algo que no funcionaba, ni funciona. Y es que, parece ser que en la cultura de nuestro siglo los capitalismos sentimentales se están muriendo junto a los capitalismos económicos. Aunque, de momento, solo sea en nuestras mentes y en nuestra  cultura, y no tanto en la economía.

Si hay un sentimiento  despertándose aún, joven, que prima en la cultura inmediata actual es que el capitalismo y el neoliberalismo no funcionan. Estos, a pesar de que a priori no podemos redimirlos de la inmensa mayoría de nuestras mentes (y no de las mentes u acciones de nuestros gobernantes, como creen muchos ignorantes consumistas compulsivos) no funcionan. Había algo que no funcionaba, ni funciona. Pero si de algo es capaz la cultura es de enmendar sus propios errores.

"Durante toda mi vida he entendido el amor como una especie de esclavitud consentida.
Pero esto no es así: la libertad sólo existe cuando existe el amor. Quien se entrega totalmente, quien se siente libre, ama al máximo.  Y quien ama al máximo, se siente libre. Pero en el amor, cada uno de nosotros es responsable por lo que siente, y no puede culpar al otro por eso.  Nadie pierde a nadie porque nadie posee a nadie.  Y esta es la verdadera experiencia de la libertad: Tener lo más importante del mundo sin poseerlo."Once Minutos. Paulo Coelho.


No obstante, y a  pesar de la fuerza que siempre tendrá una cultura en la sociedad. Conviene dar un toque de atención. Quien piense que con las telecomunicaciones, internet y la globalización, la cultura puede crecer más como vehículo de las tradiciones, inquietudes, sentimientos, emociones y valores de unos ciudadanos que comotorpedo de innovaciones, seguridades (tan volátiles como el mercado), balances económicos, beneficios y productos sin alma es que no ha pasado por la, ¿madrileña?, estación de Vodafone sol, no conoce la liga de fútbol BBVA y no ha reparado en el teatro Cofidis. Quien crea que una cultura de productores y consumidores nunca podrá eclipsar hasta límites insospechados (quizás tan insospechados como las predicciones del próximo informe del FMI) a una cultura de personas libres es que no está al tanto de lo que pasa en el mundo. Y al ritmo al que pasa.


Si realmente la cultura es un proceso interactivo, quizás llegue el momento en el que la expresión plena e individual del ser humano auténtico (esa de la que hablaba  Richard Velkley) se revele contra todo un entorno que amenaza con irle quitando pedacitos de su alma a escondidas, en favor de una sociedad del bienestar materialista más minoritaria en tanto en cuanto todos nos emperramos en no quedarnos atrás, en que sea de todos y para todos. Pero nadie sacrifica su patrimonio, su proyecto de vida, su economía. Ni los que tienen menos, ni los que tienen más. No hacen falta PIB´s,  índices económicos, ni muchos ceros en la nómina del vecino para encender el orgullo, solo es necesario estos dos adverbios, “más” y “menos”. Y quizás el orden de ambos se haya invertido. Seria irrisorio que una simple cultura Maya que imaginó que en el futuro se invertirían los polos resultase ser más precisa y oportuna que las matemáticas de las ciencias económicas aplicadas al ser humano. ¿No les parece?

El archiconocido filósofo Friedrich Nietzsche dijo una vez que “el hombre de toda fe, “el creyente” de toda especie, es por necesidad un hombre dependiente.

En relación con esto, otros autores estudiosos de la psicología de los grupos humanos mantienen lo siguiente:

"La concepción del grupo como un todo dinámico debe incluir una definición del grupo que se basa en la interdependencia de los miembros (o mejor, de las subpartes del grupo). Me parece muy importante este punto, porque muchas definiciones del grupo toman como factor constituyente la similitud de los miembros del grupo más que su interdependencia dinámica. A menudo, por ejemplo, se define el grupo como compuesto por un número de personas con ciertas  semejanzas, especialmente de actitudes. Creo que es necesario entender que tal definición difiere fundamentalmente de la del grupo basado en la interdependencia de sus miembros. Es muy posible que un número de personas posean ciertas semejanzas  -por ejemplo, de sexo, raza, posición económica, actitudes- sin constituir un grupo en el sentido de ser partes interdependientes de un todo social.[…] No obstante es preciso comprender que une definición del grupo basada en la igualdad de los objetivos o del enemigo es también una definición por similitud. Lo mismo vale para la definición del grupo por el sentimiento de lealtad o pertenencia de sus miembros. Por consiguiente, si se desea utilizar el sentimiento de pertenencia como criterio del grupo, tal proceder será válido si se apunta hacia la interdependencia que ese sentimiento establece. Debe comprenderse, sin embargo, que la lealtad o sentimiento de pertenencia es solo una variedad dentro de los tipos posibles de interdependencia que pueden constituir un grupo (otros son la dependencia económica, el amor o la vida en común en un área determinada)." Lewin, 1978, p. 142-143

Sin duda, creo que Nietzsche tenía razón. Y también creo que faltan hombres dependientes. Creo, como Lewin, que hoy en día se desatienden otros tipos de interdependencia menos valorados por una cultura, que cada día, es menos cultura en una sociedad que, a pesar de su eficiencia, cada día es menos social, menos grupo y, en cambio, más empresa. ¿Empresa para qué? ¿Para quién?

Quizás antes de hacernos preguntas sobre todo el bien que hacemos a una sociedad, deberíamos preguntarnos, cuanto bien recibimos de ella. Quizás hoy, en este mundo superpoblado y lleno de recursos, no sea independencia lo que nos falta, sino todo lo contrario.


Y es que la cultura no solo se ha construido del anciano que cuenta sus batallitas, sino también del nieto dispuesto a escucharlas. Del mismo modo que la comunicación nunca se ha compuesto solo de emisor, sino también de receptor, la cultura no solo se ha compuesto por independientes, ya consagrados, proveedores de información, sino también por acreedores dependientes de ella.

Jesús garcía Muñoz