jueves, 11 de julio de 2013

Con pluma y absenta

A lo largo de la historia, el señor alcohol y los grandes literatos han mantenido una relación de amor-odio bien estrecha. Ya desde Homero o la Biblia, las bebidas alcohólicas aparecen como un arma de expansión creativa que marca la inspiración artística, obra, vida, y en ocasiones muerte, de autores como Baudelaire (precursor de la relación entre adicción al alcohol y literatura), Edgar Allan Poe (a quien se le debe entre otras cosas el estereotipo del borracho taciturno de trágico final), Ernest Hemingway (temerario y heroico), y más recientemente Stephen King, quien para colmo, llegó a olvidar haber escrito uno de sus libros.


Muchos son los autores que recurrieron (y recurren) a la bebida. A algunos de ellos se les fue de la mano hasta enfermar de alcoholismo. Otros, simples bebedores sociales, han dado fama a los bares dónde se reunían para dejar volar su imaginación, y su codo.


La frecuencia con la que algunos escritores visitaban ciertos bares llevó a Miranda Forbes a elaborar una lista con los diez bares literarios más famosos del mundo, si bien, atendiendo a la literatura anglosajona. La lista incluía la White Horse Tavern de Nueva York que frecuentaban Allen Ginsberg y Jack Kerouac, el Davy Byrnes de Dublín, en el que James Joyce escribió ciertas páginas de "Ulises"; el Eagle and Child de Oxford que frecuentaba J.R.R. Tolkien, o el Long Bar del Hotel Raffles de Singapur que acogió a Joseph Conrad y Rudyard Kipling.

 “Escribir es una forma de exhibicionismo, el alcohol desinhibe y saca fuera ese exhibicionismo. Escribir requiere interés en la gente, el alcohol incrementa la sociabilidad; escribir implica imaginación, el alcohol promueve la fantasía. Escribir requiere confianza en uno mismo, el alcohol genera esa sensación. Escribir es un trabajo solitario, el alcohol mitiga la soledad. Escribir demanda una intensa concentración, el alcohol relaja.” (Donald Goodwin, psiquiatra de la Universidad de Washington “Alcohol and the Writer”)

Con pluma y absenta

Oscar Wilde escribe: “¿Cuál es la diferencia entre un vaso de absenta y una puesta de sol?” Antes de morir de una meningitis cerebral no solo gastó cada céntimo en alcohol sino que perdió completamente la alegría de vivir. Tenía 46 años.

Entre los círculos más profanos se piensa que el alcohol, por el hecho de dotarnos de sensaciones subjetivas de mayor locuacidad, energía, entusiasmo, valor y atrevimiento, es una sustancia estimulante.


Esto no es para nada así. El alcohol no es un estimulante sino un depresor del sistema nervioso central.  La euforia y desinhibición son los primeros síntomas que se experimentan. A largo plazo, el consumo excesivo y reiterado de alcohol,  puede llegar a desembocar en diferentes patologías asociadas como alteraciones cardiovasculares, neurológicas, demencias y psicosis alcohólicas. Aunque los síntomas más habituales suelen ser la dependencia y el síndrome de abstinencia,  en este último se dan un conjunto de síntomas (ansiedad, sudoración, insomnio, náuseas, vómitos y alucinaciones visuales entre otros) que aparecen por el cese o la reducción del consumo al que la persona se había habituado.


Todo esto poco debió importarle a la novelista Jean Stafford que acabó muriendo por un paro cardíaco por su insistencia con la bebida tras varios avisos previos.  Stafford cuenta que empezó a beber en la universidad y en los años siguientes bebía jerez por la mañana mientras escribía.

Las repercusiones del alcohol tampoco fue un gran motivo de meditación para el estadounidense Ernest Hemingway (1899-1961) quién llegó a beber tres botellas diarias de alcohol y acabó suicidándose.

Hemingway ha dado nombre a bares en todo el mundo, creó su propio cóctel, el "papa doble", a base de ron, y dejó frases como "un hombre no existe hasta que se emborracha" o "beber es un modo de terminar el día".

Edgar Allan Poe murió por síndrome de abstinencia. Se dice que no bebía  grandes cantidades de alcohol, sin embargo, parece ser que su alta sensibilidad al mismo le predisponía a padecer los típicos síntomas de los bebedores oceánicos a poco que decidía alegrarse la tarea de escribir.

Sin embargo, este consumo de alcohol en artistas de la literatura no solo ha dejado tras de sí un rastro de sufrimiento, cefaleas, resacas y estilos de vida que lastraban su trayectoria. En muchas ocasiones, haciéndose sentir mal a los artistas consigo mismos.

Esta relación de amor-odio con el alcohol también ha dejado tras de sí un rastro de inspiración artística y creativa que nos ha regalado un sinfín de obras capaces, aún hoy, de sacar de la más aburrida y mecanicista rutina diaria al más impertérrito de los ciudadanos del sistema. Ciudadanos que, desde luego, no se paran a beber en bares a menos que se lo pida un spot publicitario de Coca-cola a son de “Benditos bares”. Un mes antes, la reconocida marca emitía otro que (con una ironía de una naturaleza jamás vista en publicidad) lanzaba la pregunta  “¿harás todo lo que te dicen?".

El siglo XIX, pareció ser el más productivo de esta unión entre alcohol y literatura. Autores como Baudelaire, Swinburne o Verlaine son ejemplos de ello. Decían ver en el alcohol una manera de expandir el horizonte creativo del artista, liberando los límites de la razón y dándole una libertad creativa nueva.

Por poner ejemplos, muchos opinan que, leer a Bukowski es una bofetada de realidad, abrumadora y terrorífica. Bukowski, siendo más o menos elegante la hora de escribir, expresaba sentimientos que nos son comunes a la mayoría de las personas.

"Tengo la sensación de que el consumo es una forma de suicidio que te permite volver a la vida y empezar de nuevo cada día. Es como matarse a uno mismo para volver a renacer. Creo que he vivido unas diez o quince mil vidas hasta ahora." Charles Bokovski

¿Hay alternativas saludables e igualmente fructuosas?


Desde la psicología como ciencia de la salud, se plantea que no es necesario ser un alcohólico para invocar a las musas. Se plantean, pues, preguntas como ¿es el alcohol un medio de búsqueda de mundos o de infiernos que no pueden ser develados de otra manera? ¿Es una forma de autodestrucción, también literariamente productiva? ¿Es una especie de autosacrificio para alcanzar niveles de la realidad a los que no hay otras formas de acceso? ¿Si Poe hubiera sido abstemio, habría podido escribir lo que escribió?

Por tanto, dados el gran número de efectos secundarios derivados de él, el alcohol se convierte en un elemento a eliminar para lograr la salud mental del artista, y en el que es el punto más controvertido, ese estímulo externo que representa el alcohol, se convierte en un factor prescindible para que el autor lleve a cabo el mismo nivel de actividad creadora que mantenía con esas sustancias (o experiencias asociadas a ellas).

He aquí el razonamiento desde esta óptica, el alcohol en sí mismo no es la fuente de la creación artística de la persona, sino las sensaciones, pensamientos, sentimientos y acciones asociadas al alcohol. Si bien, el alcohol,  pudo ser el origen de su inspiración en un momento dado, por asociación repetida del consumo de la sustancia con los efectos neurofisiológicos agradables y positivos  desencadenados, y estos asociados a su vez, con el buen resultado reflejado en su obra -relato, reflexión, etc.-,  y si bien, de igual modo, pudo ser la razón del mantenimiento de la conducta alcohólica, no tiene porque ser siempre así.

En otras palabras, la gran mayoría de las veces no es el alcohol o las experiencias asociadas al alcohol lo que hacen que el artista rinda más cada vez que bebe, sino su propia anticipación de mejores resultados en caso de que beba o su propia percepción subjetiva de emocionalidad, bienestar, locuacidad, energía, entusiasmo, valor y atrevimiento.

Sensaciones o "musas”, que por su verdadero papel protagonista en la creación del autor, cualquier psicólogo científico del comportamiento, tendería a lograr su aparición en la persona creativa, sin necesidad del consumo de alcohol ¿Cómo? Buscando que la persona sea capaz de autogenerar de forma autónoma esas mismas sensaciones que le proporcionan fuerza creativa sin que al alcohol medie en el proceso.

Dos premios Nobel tan reconocidos como Vargas Llosa o García Márquez son buenos ejemplos. Gabriel García Márquez abandonó su ambiente de tabernas, putas y borrachos para encontrar, en la vida familiar, la serenidad para construir una narrativa excepcional. Vargas dejó incluso de fumar para no distraerse mientras escribía.

Baudelaire, joven y convencido de lo insustituible del alcohol en sus actividades literarias, decía “Hay que estar siempre ebrio. Eso es todo: la única cuestión”. Más adelante acabó confesando que el alcohol se transformó en un arma “para asesinar algo dentro de sí mismo, un gusano imposible de matar”.  La sífilis y el alcohol acabaron con él, después de dejarle paralítico, con ataques de hemiplejía y sin habla.

Se puede romper con esa imagen romántica, oscura y taciturna del narrador o poeta, enfermo y adicto,
derrumbado sobre su propio vómito. Muchos de ellos mueren antes que sus coetáneos, y habiendo desperdiciado mucho de lo que podrían haber escrito.

Ahora, la pregunta que resurge tan interesante como misteriosa y peligrosa es ¿si están empezando a existir métodos sistemáticos comprobadamente capaces de erradicar, modificar o adquirir cualquier comportamiento u habilidad -en este caso la creatividad literaria- que antes no habitaba en la persona-o habitaba en exceso-, dónde queda la esencia de cada cuál? ¿Si cualquier persona puede convertirse en lo que le gustaría convertirse -sin inconvenientes- , dónde queda espacio para la espontaneidad, para el libre albedrío, para personas interdependientes entre sí?

¿Sabremos distinguir “patología”, de aquello, que por el simple hecho de hacernos diferentes al resto, en lugar de alegrarnos, nos perturba?

Así que ojo, no se alarme en exceso si está usted pensando en dedicar su vida a escribir. Comprenda, no se exceda, pero jamás olvide cual es su vida. Pese a todo este discurso de un pasado y antecedentes fatalistas, deshonrosos y dignos de olvido y sobrecorrección terapéutica bien remunerada sobre la literatura y el alcohol, a lomos de la gran ciencia de la psicología, nunca olvide usted, más si le gusta escribir, que incluso algo como “la psicología”, un día lejano, escogió como emblema un carácter del alfabeto griego (“psi” Ψ de psique) que significaba “alma humana”. Aunque muchos que siempre hacen todo lo que se les dice ya lo hayan olvidado.

“Es muy fácil y cómodo escuchar a los demás porque te pueden suministrar dogmas sin vida, te pueden dar mandamientos: "No hagas esto; haz eso." Y están muy seguros de sus mandamientos. La certeza no es lo que se ha de buscar. La comprensión es lo que se ha de buscar. Si buscas la certeza serás víctima de alguna trampa. No busques la certeza; busca el comprender. La certeza se te puede dar fácilmente -cualquiera puede dártela- pero a la hora del análisis final serás un perdedor. Habrás desperdiciado tu vida tan sólo para permanecer en la seguridad y en la certeza; y la vida no es una certeza, la vida no es segura. La vida es inseguridad. A cada momento se dirige hacia una inseguridad mayor. Es un continuo apostar. Uno nunca sabe lo que va a suceder. Y es hermoso que uno nunca lo sepa. Si fuera predecible, no valdría la pena vivir la vida. Si todo fuera como te gustaría que fuese y si todo fuera una certeza, no serías un hombre, serías una máquina. Sólo existen certezas y seguridades para las máquinas".

Osho, Vida, amor y risa.



sábado, 29 de junio de 2013

Locos y genios del Arte

El complejo de Edipo en Dalí, la esquizofrenia de Van Gogh, la homosexualidad de Leonardo da Vinci, la ansiedad y alucinaciones de Edvard Munch, la bipolaridad de Beethoven o las tendencias agresivas y autodestructivas de Kurt Cobain se reflejan en muchas de sus obras de artes musicales o pictóricas que esconden mucho más de lo que parece a simple vista. ¿Será en sus problemas más íntimos dónde esté el verdadero secreto de su éxito de masas?

Vincent Van Gogh (1853 - 1890)


Van Gogh sufría de convulsiones epilépticas derivadas de una lesión cerebral de nacimiento. Las altas cantidades de alcohol (especialmente ajenjo) que consumía agravaban los síntomas. Se cree que esas toxinas influían en sus visiones y alucinaciones propias de la esquizofrenia y en que el color amarillo fuera primordial en sus obras. También se cree que el pintor holandés pudo presentar un trastorno bipolar alternando periodos de depresivos (excesiva desgana y abatimiento) y maniacos (excesiva impulsividad, energía y entusiasmo).Puede que en uno de esos periodos maniacos hubiese tenido la suficiente energía y motivación como para cortarse su oreja. Mientras que sería un período de profunda depresión lo que le llevaría a suicidarse a los 37 años.










Ludwig van Beethoven (1770 - 1827)

También la bipolaridad está presente en el estilo musical del controvertido compositor Alemán. Los expertos afirman que los súbitos y repentinos cambios en sus composiciones están directamente relacionados con sus constantes cambios en su estado de ánimo.




Andy Warhool (1928-1987)

Se dice que el padre del arte Pop, A. Warhool, padecía de autismo, el cual podría tener su reflejo en sus conocidas obras de la lata de sopa o retratos de Marilyn Monroe dónde predominan unas repeticiones y una uniformidad compulsivas propios del autismo.  Estas repeticiones visuales aportan una estabilidad, constancia y simetría estimular visual que agradecen las personas con síntomas autistas caracterizados por no poder filtrar toda la estimulación que recibe nuestro cerebro. De la misma forma que un niño autista se balancea pegado a una esquina con los oídos tapados, se podría hipotetizar que Warhool conseguía calmar sus, no tan exacerbados síntomas, con esta clase de representaciones pictóricas.







Edvard Munch (1863-1944)

El autor noruego de la popular obra de “el grito” padecía de una ansiedad que le provocaba alucinaciones.

No obstante se negó a pasar por un tratamiento psiquiátrico por temor a perder sus virtudes creativas.

“Mis problemas son partes de mí y de mi arte. Son indistinguibles de mí, y el tratamiento destruiría mi arte. Quiero mantener esos sufrimientos.”(Edvard Munch)


Pablo Picasso (1881-1973)

La psicoanalista Alice Miller que analizaría el Gernika del artista español descubrió un trauma de Picasso en su infancia cuando a los 3 años vivió un terremoto que provocó el nacimiento prematuro de su hermana.







Leonardo da Vinci (1452-1519)


Sigmund Freud, en su obra, Un recuerdo infantil de Leonardo da Vinci, explica cómo el artista revela su homosexualidad en el tema de “el buitre”. En el cuadro se aprecia cómo el buitre abre con su cola la boca el bebé Leonardo, lo que sugiere un fantasma de felación. La investigación de Freud no se quedaba en una simple interpretación de un cuadro; recurrió a diversas fuentes autobiográficas de Leonardo, a una reconstrucción minuciosa de su vida emocional de los primeros años y a otra descripción de los conflictos entre sus impulsos artísticos y científicos.

En este sentido la sonrisa de la Mona Lisa supone una réplica de la sonrisa materna, los conflictos de los cuerpos de Santa Ana y de la Virgen en “Santa Ana” representan las figuras maternas de su vida: madre, joven suegra, abuela paterna, cuadro en el que según el teólogo y psicólogo Pfister, citado con precaución por Freud, esconde en torno al vestido de la Virgen una “imagen –acertijo” inconsciente que simboliza un buitre con el extremo de la cola dirigido hacia la boca del Niño Jesús. Por no hablar de su controvertida “Última Cena” que ha planteado preguntas que aún siguen abiertas.

¿Qué hace un amenazante cuchillo en la zona izquierda de la mesa y quien lo empuña? ¿Por qué el segundo apóstol por la izquierda es idéntico a Jesús incluso en el atuendo? ¿Alude esto a la creencia de que Jesús tenía un hermano gemelo?

¿Quién es realmente el personaje a la izquierda de Jesús? ¿No es demasiado femenino para ser un apóstol?, ¿Tal vez se trate de María Magdalena (como se apunta en “el código da Vinci”)?  ¿O representa el “símbolo femenino” cómo su objeto de apego y afecto natural que le fue negado? ¿Tiene esto que ver con que la figura esté como “separada” de Jesús (este último, con quien Leonardo se identificaría)?

Leonardo en su particular “última cena” cambió la posición de Jesucristo, el que a priori-según las escrituras- estaba de perfil hablando con Juan,  y lo sitúa en el centro, hacia el que convergen todas las líneas de fuga, destacando aún más al perfilarse contra el ventanal del centro, separándolo de los apóstoles. Mientras en el Evangelio de Juan (justo el evangelio en el que da Vinci  se basó para su cuadro de la cena), se hacen diversas menciones a un discípulo a quien Jesús amaba, sin desvelar nunca su verdadero nombre. Para más coincidencias este supuesto “Juan” que da Vinci dibuja afeminado y separado destacadamente de él, en realidad-en el evangelio que inspiro la obra- se encontraba recostado sobre el pecho de Jesús.


Salvador Dalí (1904-1989)

Dalí revela que la mayoría de los elementos representados en sus cuadros se originan en sus memorias de infancia o en sus fantasías, a las que, como un paciente de psicoanálisis, vuelve una y otra vez, tanto  en su obra plástica como en la literaria. Además, las obras dalinianas representan extensas interpretaciones a la luz de los estadios freudianos de desarrollo psicosexual, las fijaciones y los complejos.







Kurt Cobain (1967-1994)

El propio Kurt confesaba que en muchas de sus representaciones, debido a los efectos de las drogas y el alcohol, se golpeaban entre los integrantes del grupo con los instrumentos musicales, lo que muchas veces lo llevó a terminar ensangrentado sus conciertos.
Lo cierto es que el gran cantante, compositor y guitarrista de la preponderante banda Nirvana presentaba una dependencia de opiáceos en toda regla. Necesitaba del consumo de alcohol y heroína para sus actividades sociales. A esto se le sumaban ciertos trastornos del estado de ánimo .Presentaba problemas del sueño, pensamientos recurrentes de muerte,  sentimientos excesivos de culpa, implicaciones excesivas en actividades placenteras que podían producir consecuencias graves, no sólo para Kurt, sino que también para toda su banda al momento de agredirse en las actuaciones.


¿Locos o genios?

Esta recopilación de artistas es solo una pequeña muestra de la unidad entre la genialidad y la locura. La cuestión es ¿por qué?
Decir que las investigaciones científicas al respecto no han encontrado una relación concluyente entre “genio y locura”. Es necesario que confluyan multitud de otros factores, como cierta capacidad intelectual, de compromiso o una locura no incapacitante para las funciones creativas. Aún así las artes creativas (poetas, escritores, músicos…) presentan 2-3 veces más psicopatologías que otros profesionales (científicos, políticos, militares, hombres de negocios…): trastornos afectivos, suicidio, toxicomanías, psicosis y trastornos de ansiedad. Existe una estrecha relación entre trastornos afectivos bipolares y la creatividad en escritores. Sin embargo puede que la esquizofrenia en ocasiones inhiba la creatividad.
Los principales predictores  de la creatividad son haber sufrido de enfermedad mental, abuso físico/sexual en la infancia, enfermedad mental en las madres y la propia creatividad en ambos padres.


El mito del genio Loco

Estos “locos” se caracterizan por un rendimiento realmente elevado. Los síntomas característicos de la hipomanía aumentan la cantidad de pensamiento, la formación de ideas y asociaciones únicas, el pensamiento original (o pensamiento divergente), e incrementan la productividad.

Se debate si realmente un tratamiento supone una pérdida de la creatividad y lo cierto es que no es realmente así. El tratamiento puede estimular aún más la creatividad del artista, lo que si tiene lugar es un miedo subjetivo de la persona a perder su “alma creativa”.

“Idealmente tal caos en aquellos capaces de controlarlo puede ser útil para la creatividad artística”. “Para estos casos buscar un tratamiento supone romper un contrato social implícito y el temor a ser más estable y menos sensible” (Poetas y lunáticos: Revisando el mito del "genio loco")

“La psicoterapia es un proceso creativo en sí mismo que estimula la creatividad” (Rothenberg, 1990)

También hay que tener en cuenta que la sociedad por medio de la estigmatización” trata a los artistas lo suficientemente mal como para disolver al más fuerte de los individuos. Para afrontarlo, el artista debe ser realmente más estable  emocionalmente que la mayoría. En este sentido un artista es una persona con hábitos más saludables de lo que se piensa.

“El artista es un hombre colectivo, un vehículo y moldeador de la vida psíquica inconsciente de la Humanidad. Ese es su oficio, y a veces es una carga tan intensa que está condenado a sacrificar su felicidad y todo lo que merece la pena para el hombre común. (C. G. Jung. Psiquiatra, psicólogo y ensayista Suizo)


miércoles, 15 de mayo de 2013

De cómo la salud mental de las personas se convierte en negocio


Cuando ámbitos como la educación o la salud se convierten también en negocio significa que ya estamos tocando fondo.


Las tendencias psicológicas actuales explican dos hechos muy relevantes:

1-Que las terapias sean incontestablemente más EFICACES que todas las anteriores y permiten a las personas resolver sus problemas de insatisfacción con su vida.

2-Que los problemas de insatisfacción de las personas sigan aumentando. ( “La crisis financiera en España hará aumentar los trastornos más prevalentes” fuente: Stuckler, D. (2013). The mental health risks of economic crisis in Spain: evidence from primary care centres, 2006 and 2010. The European Journal of Public Health, 23(1), 103-108.)

Nadie se fija en el primer hecho, porque palabras como “eficacia” suenan bien, significa que “vamos por el buen camino”…y las personas más eficaces serán precisamente las que menos se fijen en esa palabra, porque le recuerda la razón de su bienestar. Es una señal de que todo lo que ha hecho está bien hecho. Y de que debe seguir haciéndolo.

Muchos dirán que el segundo hecho no tiene nada que ver con las terapias o “tendencias” psicológicas. Que las decisiones administrativas y burocráticas que se toman, como por ejemplo, sacar al mercado el DSM-V (manual diagnóstico de trastornos mentales) junto con el cual saldrán al mercado aproximadamente un  30% más de trastornos (= 6 de cada diez personas deberían ir a un psicólogo y pagar sus terapias si quiere tener salud) no tienen nada que ver con la forma de entender los procesos psicológicos “graves”. Es una herejía criticar una disciplina cuya labor es hacer “felices” a las personas ¿a caso existe un mayor fin que justifique los medios?

Muchos han criticado el reciente DSM-V (sin hacer nada por evitarlo). Muchos se apartaran de esas 
insultantes decisiones de “los más poderosos”, es más, dirán que es una total barbaridad que se vendan ese 30% más de mentiras psicológicas a las personas. Dirán que solo es una cuestión de mercado. Que el mercado “crea necesidad” ¡la culpa la tiene el mercado! Aunque después  para  VENDER sus másters en sus FACULTADES  CONDUCTISTAS DE ZEPA hablen de que los trastornos aumentaran “con la crisis financiera” y no mencionen para nada la aparición del DSM-V.

¿Y saben porque no mencionan nada del DSM-V en la presentación de un máster de psicología de la “salud” (entre muchas comillas)? ¿Saben por qué señores psicólogos? ¡Venga la respuesta está en vuestro método de solución de problemas mentales!

Porque hacerlo implicaría que menos personas accedieran a su máster (por muy público que este sea; la cuestión ya ni siquiera es de dinero, sino de egoísmo, siempre lo ha sido).

Hacerlo, venderse mal, decir a la población que los trastornos no aumentan, implicaría que la PSICOLOGIA NO ES MÁS NECESARIA QUE OTROS ÁMBITOS SOCIALES. (Lo dice un  estudiante psicólogo)…y con ello la disciplina psicológica se vería devaluada… ¡Anda! he dicho “devaluación”…ufff  tiene que haber alguna “conducta desadaptativa” por ahí andando ¡erradiquémosla!

Que ni si quiera los psicólogos conductuales se percaten de que el sistema está impregnado del mismo mecanismo (psicológico y conductual) solo significa que ni siquiera ellos entienden sus propias teorías.


Devaluación de una disciplina, menos inversión del gobierno en ella, menos puestos de trabajo para psicólogos…

¿Qué es eso en términos cognitivo-conductuales?...se llama castigo positivo…conductas cuyas consecuencias negativas o aversivas disminuyen la probabilidad de que se vuelvan a dar. Y así va el mundo…en el “estado del bienestar” viento en popa, con obtener más comodidades [políticas derechistas] (refuerzo positivo) como ÚNICO objetivo y con estudiantes de una facultad muy inteligentísimos que no se dan cuenta de lo que tienen en las narices…

Supongo que no se percatan porque no sufren los CONSECUENTES…las consecuencias siempre las sufren otros…los menos inteligentes, los que no llegan a las facultades , los que pelean porque no les despidan de su mierda de trabajo (mierda no por mierda, sino porque hay otros mejores) , los que pelean por que entre un plato más en su casa para su novia/o, los que pelean porque su abuela (que no tiene dinero para operarse, ni para las caras terapias psicológicas) tenga al menos un poco de compañía y unos pocos cuidados (sin hacerla prestigiosas “reestructuraciones mentales”, pero también sin cobrar nada a cambio) los que pelean por cosas que, según se cree, nunca pasarán a la historia, esos son los que sufren las consecuencias, y no aquellos que pelean porque su disciplina sea más respetada o que ponga en su puerta “psicólogo general sanitario” o “psicólogo…ñeñeñe PIJOTADAS! De pijos! que siempre lo han sido….




…saben, en el fondo, todos somos como ese hombre que tomó la criticadísima decisión de permitir que se publique el DSM-V. En el fondo, él solo buscaba el BIEN por la disciplina psicológica, para su prosperidad en un momento difícil en el que los gobiernos piensan ignorar todo aquello que sea "prescindible" (refuerzo positivo; conductas cuyas consecuencias positivas tienen más probabilidad de volverse a repetir)….en el fondo a todos solo nos interesa nuestro ombligo…



Sin embargo parece que en un mundo cada vez más eficaz, más productivo, más competitivo, más innovador y con más soluciones para adaptarse a cualquier impedimento que te ponga la vida (o la crisis) por delante, AUMENTAN las desigualdades (y los suicidios) y DISMINUYE la natalidad, el PIB de un país, los salarios y los puestos de trabajo…

No es por nada pero hay predicciones matemáticas de que la natalidad humana se estancará en 2050 (Santos, 2013)…no es por nada pero si una especie se deja de reproducir se extingue y si una que especie está en peligro de extinción es que algo mal está haciendo (hay algo que está manteniendo su problema)…esta especie necesita un “análisis funcional” de pies a cabeza y esta vez deberemos incluir variables disposicionales (del entorno) hasta ahora ignoradas (como "un solo planeta con recursos limitados") y no se permiten conductas de evitación…

Me siento decepcionado…

Cuando comencé la carrera me dijeron que la psicología era una “ciencia de la salud” hoy sé que solo es una “ciencia del rendimiento”. Dentro de unos años podremos decir que los puestos de trabajo han aumentado, que los psicólogos son muy necesarios para una sociedad en la que aumentan (y siguen aumentando) los trastornos…Pero ¡ojo! ¡Nosotros no somos los culpables de ese aumento de trastornos! ¡La culpable es la crisis financiera!

Por favor hagan lo que crean necesario para adaptarse, o para sobrevivir si es que creen que están luchando por sobrevivir o por cosas más importantes que su propio orgullo. Hagan lo que crean necesario,  pero al menos jamás digan y hagan creer a sus estudiantes que la psicología es una ciencia de la salud interesada por las personas. Por que las personas somos todos y no el ombligo de cada cual.

Lógico. Al fin y al cabo las terapias grupales siempre han sido menos eficaces que las individuales. Pero si usted es tan inteligente como eficaz jamás pillará la ironía.





El resto tranquilos, no os preocupéis por no ser eficaces, las predicciones de estancamiento de la natalidad solo son para el hemisferio norte. Al final si eso es cierto se hará justicia. Y los últimos serán los primeros. Tranquilos lectores eficaces, no dejéis de leer porque este diciendo barbaridades ilógicas. Podría ser perfectamente una profecía autocumplida, vosotros sabéis bien lo que son. Autocumplida si,  pero “profecía” y “cumplida” al fin y al cabo. Y es que "la supervivencia del más fuerte" es la mayor mentira que se le ha aplicado a la especie humana.


Porque hasta el más pequeño puede cambiar el curso de la humanidad. Ahora mismo lo esta haciendo mientras yo me ocupo de escribir estos arranques literarios llenos de sed de justicia. Esas pequeñas personas ahora mismo están cambiando la humanidad , sosteniéndola,  mientras usted se ocupa de leer estos intelectuales artículos para sacar brillo a su inapelable eficacia. Ellos serán los que pasen a la historia. Usted  y los que son como usted se extinguirán y se desesperarán porque nunca encontrarán a su enemigo. Porque lo esencial siempre ha sido invisible a los ojos del hombre.

Me estoy ganando el paro con estos artículos. (paro = Castigo cognitivo)

Jesús García Muñoz

«El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tienen en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.»
1 Corintios 13,4-7.

Los hobbits siempre han pasado desapercibidos









Fuentes:

Taibo, C. (2009). En defensa del decrecimiento: sobre capitalismo, crisis y barbarie (Vol. 297). Los Libros de la Catarata.

Gili, M., Roca, M., Basu, S., McKee, M., & Stuckler, D. (2013). The mental health risks of economic crisis in Spain: evidence from primary care centres, 2006 and 2010. The European Journal of Public Health, 23(1), 103-108.

Julio A Gonzalo, Félix-Fernando Muñoz, David J Santos. “Using a rate equations approach to model World population trends”. Simulation: Transactions of the Society for Modeling and Simulation International 89: 192-198, febrero de 2013.






domingo, 3 de marzo de 2013

Linces Cegatos


1-La revolución industrial. Producción en masa. Júbilo popular. Después, puestos de trabajo inexistentes, desaparecidos, substituidos por máquinas.Ya no hay tanto júbilo. Hoy muchos se arrastrarían por esos puestos de trabajo. Cada vez se produce más rápido, las empresas pueden crecer en consecuencia,  más rápido. Las inversiones por tanto también. Pero con lo que no cuentan los inversores y especuladores financieros es que también hay más empresas en ardua competencia por crecer aún más rápido que su vecina.

Entonces llegan las equivocaciones, las malas inversiones. Apostaron por el caballo equivocado (pero no por lento sino porque los demás fueron más rápido) y entonces llegan las deudas privadas y las quiebras que acaban pagando los mismos pringados de siempre; el pueblo, lo público, los lentos, el estado…como prefieran llamarlo. Ya no hay tanto júbilo. Todos ciegos.

2-La revolución de las telecomunicaciones. Internet. Información en todas direcciones de todas partes, hacia todas partes. Comunicación más eficiente. La globalización está permitida. La comunidad del Euro. Una sola moneda. Más transacciones, más consumo de todas partes, hacia todas partes y países. Más competencia, un panorama más amplio de oportunidades de éxito pero también un panorama más amplio de empresas, más difícil predecir en las inversiones.


Mejoras de Internet.Hay que predecir. Comunicación más eficiente. Tomas de decisiones defectuosas a pesar de ello. Tanta información no es abarcable. Más avances, más bases de datos de más empresas, mejores procesadores para soportarlas, mas flujos económicos, más índices, más actualizaciones,¡hay que desmarcarse! más cambios más rápidos...más fallos. Mejoras de los gigantes de las telecomunicaciones. Hay que abarcar, hay que producir, I+D+I, adelantarse al rival de la otra empresa, atraer a los inversores…hay que ganarse su confianza para poder tener su dinero con el que seguir invirtiendo en I+D+I.

3-Más Internet. Ya es una herramienta cotidiana para casi cada persona de a pie para gestionar su vida y sus relaciones con los demás. Espero que nunca nos pase lo que a esas empresas. Información en masa. Conocimiento en masa. Júbilo popular. Después de todo ello más puestos de trabajo inexistentes, desaparecidos, substituidos por más maquinas. Ya no hay tanto júbilo popular. Sin embargo, ahora somos nosotros mismos (y no las empresas) los que tenemos que decidir abandonar o bien mantener y mejorar el uso de la herramienta que nos da la posibilidad de adaptarnos al entorno. Internet.Sin embargo ya no es el mercado financiero solo, sino también nuestras vidas personales las afectadas, para bien o para mal.Vidas cada vez más rápidas si.... y más ciegas, también.

Un día algún loco refiriéndose a las consecuencias de la revolución industrial dijo, con no demasiado fundamento, que “el maquinismo que creó y crea abundancia nos deja en la necesidad”… ¿pasará algo parecido con Internet y “la abundancia de la información”? ¿Qué fundamento necesitamos para darnos cuenta de nuestro auténtico problema? ¿Un fundamento empírico? ¿Un nuevo crack financiero? ¿Una guerra? El mayor fundamento de la existencia humana es que deberíamos dejar de guiarnos por fundamentos y un poquito más por sentimientos. Estos últimos  aunque son también relativos no permiten tantos puntos de vista. También es cierto que no permiten tanta EFICACIA.

Pero es que es la eficacia,  paradójicamente y en este momento de la historia, lo que nos está llevando al agujero, a una crisis financiera, económica y social global, es más "la eficacia" y no tanto la falta de compromiso lo que mantiene la desigualdad y la pobreza después de 2000 años de historia.Luego hay que escuchar como empresas privadas y eficaces como Antena 3 "se comprometen".Todo para que el sistema siga avanzando por el mismo sendero.El sendero de la eficacia.Sendero que poco a poco y sin hacer mucho ruido ( y ahí está el peligro) acapara nuestras vidas cada vez más.

Me declaro oficialmente en contra de todo lo que pretende funcionar eficaz y sistemáticamente. Desde una pareja hasta una empresa. Brindo por los lentos. Brindo por las personas espontáneas y sencillas. Que solo necesitan de otras personas espontáneas y sencillas. No soporto la sofisticación cotidiana.

Un día  implícitamente nos prohibieron  que funcionáramos mal en una buena parte de aspectos de nuestra vida. Desde ese día empezamos a no valorar ni disfrutar de nada de lo que teníamos y de lo que eramos.

Y es que no es la tentación lo que nos lleva a caer en ella sino la mera prohibición


Jesús García Muñoz





domingo, 27 de enero de 2013

El poder curativo del Arte


Si algo es cierto es que los límites entre “estar loco” y “no estarlo” son muy difusos, no existen, es un continuo. Todos presentamos pequeños síntomas y periodos de demencia a lo largo de nuestra vida. Y la creatividad y la capacidad artística bien se asientan en esos periodos.

El verdadero poder de la música radica en el hecho de que puede ser “fiel” a la vida de los sentimientos de un modo en el que el lenguaje no puede serlo, pues sus formas significantes poseen esa ambivalencia de contenido que no pueden tener las palabras…La música es reveladora allí dónde las palabras son oscuras, porque puede tener no sólo un contenido sino un juego transitorio de contenidos. Puede articular sentimientos sin atarse a ellos…La atribución de significados es un juego cambiante, caleidoscópico, probablemente debajo del umbral de la conciencia y sin duda fuera de los límites del lenguaje discursivo”

(Susan Langer, citada por Gardner; H. 1987, Arte, mente y cerebro, 73 y por Barragán R. J.M. Arteterapia. Dinámicas entre creación y procesos terapéuticos 2006).



Los orígenes del Arteterapia

El marqués de Sade entre 1803 y 1813 bien se convertiría en el percusor de toda una nada convencional, si no controvertida, metodología para calmar las que entonces se entendían como “enfermedades mentales”. Sade,  obeso, muy mayor y mermado por una hernia coordinaba espectáculos mensuales de representaciones públicas. Según el marqués “Los espectáculos son placeres inconscientes que tienen la finalidad de despertar el espíritu de los infortunados que la cruel enfermedad de la demencia había abolido”

No obstante, entonces; el arte, el teatro o cualquier otra forma de expresión creativa eran mucho menos importantes que centrarse en extirpar la locura de la persona como si de un deteriorado hígado se tratara. Era visto como, únicamente, una vía de escape para el enfermo, para mantenerle entretenido; mientras que los prestigiosos psiquiatras ideaban curas infalibles que nunca llegaron…y a decir verdad, aún hoy, se discute si en verdad existen.

Al fin y al cabo si algo es cierto es que los límites entre “estar loco” y “no estarlo” son muy difusos, no existen, es un continuo. Todos presentamos pequeños síntomas y periodos de demencia a lo largo de nuestra vida. Y la creatividad y la capacidad artística bien se asientan en esos periodos. Los arteterapeutas, entonces, piensan;  ¿Si entonces esas crisis mentales son algo, que en principio, puede conllevar grandes creaciones artísticas, porqué no convertirlo en un motivo de reto y superación? ¿Por qué no hacer eso en lugar de ver las crisis mentales cómo algo intrusivo, incómodo que nunca debió de estar ahí, algo a borrar cuanto antes de nuestra vida y de nuestro recuerdo? ¿Por qué no ver las crisis cómo una oportunidad de crecimiento personal, de desarrollo y de transformación positiva de la propia identidad?

Porqué si también algo es cierto, aunque no solo psiquiatras amantes de las pastillas sino también psicólogos amantes del “cambio” se empeñen en obviarlo, es que el 90% de nuestro funcionamiento cerebral es inconsciente. Inconsciente para el que las intervenciones basadas en el dialogo verbal corrector (modificando la forma catastrófica de expresarse de la persona) centrado en el presente del cliente se quedan cortas. Inconsciente para el que en muchas ocasiones las modernas, convencionales (e incontestablemente más eficientes a gran escala)  terapias actuales se quedan escasas o incluso pueden llegar a ser perjudiciales. He aquí dónde todo lo subjetivo, lo abstracto y lo criticado por conjugar aplicaciones psicológicas sin base empírica pueden tomarse la revancha en la cancha del respeto. He aquí dónde tiene su espacio de juego el arteterapia.




Un caso verídico

“Es la historia de unos padres que querían tener un hijo. Por fin la mamá espera un hijo. Nace el niño pero es un monstruo horroroso. Los padres lo llevan al zoo y es una lástima porque bajo la piel del monstruo había un hermoso niño, pero ellos no lo sabían”

Este es un fragmento de un relato en una arteterapia de un niño de 5 años con parálisis cerebral (lesión neurológica invalidante) pero que poseía una gran inteligencia y capacidad lingüística. A esto se le sumaba una conciencia aguda de su discapacidad. Paradójicamente lo que no revelaba su apariencia lo reveló ese relato que acabó siendo la prueba de un verídico historial de un chaval bastante rechazado por sus padres.

La problemática que se deduce es que las palabras pueden acarrear hechos graves (las palabras de hermanos, familiares o incluso las de un terapeuta) pueden provocar huidas o violencia por ejemplo. Por tanto una terapia en primera persona parece contraindicada en ciertos casos, sin embargo, un grupo terapéutico significa que no le va a hacer hablar de intimidades o secretos, ajenos de la manipulación de otras personas.

No se trata de prescindir de la palabra sino de utilizarla como soporte sin correr el riesgo de provocar efectos no deseados.



¿Cómo se cura con arte?

El arteterapeuta toma las vulnerabilidades de las personas significando estas su principal material de trabajo. Pero el arteterapeuta, a diferencia de los más modernos y convencionales que prefieren invitar activamente a la persona a huir del victimismo desde la primera sesión, se convierte en un mediador más pasivo, menos intrusivo y más distante, que acompaña a la persona en un recorrido simbólico que deberá pasar de un “yo” en primera persona a un “él” en tercera (bastante  menos culpabilizador y más liberador  para la persona) de manera que dicho recorrido se transforme en un método de expresión libre (que lejos de constreñir el victimismo o la emocionalidad juega con ellas) y sin miedos reflejo de sus dolores o de su violencia, de sus locuras pero también de sus alegrías. De esta manera se transforman los obstáculos en pruebas o retos de la gesta de un héroe autocreado con el que se identifica la persona y sobre el que vuelca su problematización más profunda. El objetivo es permitir a la persona ser un poco más dueña de su propio destino.

¿Cómo lo hace? Usando todo tipo de medios artísticos, escénicos y expresivos; la música, el baile, el uso de máscaras, la escritura narrativa, la invención de ficciones, la pintura, las marionetas, el teatro…

Y es que en este mundo en el que las grandes cuestiones han pasado a un segundo plano, el arte se convierte en uno de los últimos bastiones para poder abordar misterios.

¿A quienes va dirigida la terapia? A discapacitados, a adolescentes con crisis de identidad y autoestima, a personas marginadas o excluidas, a objetos, sujetos u observadores de violencia o a cualquier persona cuyo caso y características precise de una terapia que no da la espalda a fundamentos más psicoanalíticos. Eso sí, sin dejar de tener como objetivo en todo momento una evolución positiva de la persona y nunca fatalista.




El fin de los significados. El fin de los porqués.

¿Por qué? La gran pregunta por antonomasia que ha creado y  sigue creando dolores de cabeza al ser humano. Se ha confundido correlación y causalidad, comprensión y explicación, eficacia de una práctica y veracidad de los presupuestos, sentido y significado, caminar y camino, metáfora y verdad.

Se pretendió y se sigue pretendiendo que la terapia sea una ciencia exacta, y en mi opinión va camino de conseguirlo, en la misma medida en que nosotros vamos siendo cada vez más “exactos” y menos teatrales; más accesibles a un tipo de terapia cómo moldeamiento necesario ante unas circunstancias acuciantes y negativas. No obstante, también el psicoanálisis buscando causas en el pasado del ser humano ignoró que la vida bien no deja de ser una génesis en el que nada tiene porqué ser cómo era antes o bien ser un guión en el que todo este escrito (o deba estarlo) y en la que para llegar al bienestar o la realización personal baste con representar dicho guión fielmente.

A base de demostraciones intelectuales el ser humano ha perdido el cuerpo (y el poder de la expresión corporal) por aislamiento del cerebro o, en el otro extremo, a fuerza de contrarrestar la mentalización, se ha perdido en su cuerpo cómo única instancia para el “insight” (término actual equivalente a las anteriores “revelaciones” ya obsoletas) Mitificar la conciencia ha sido el fundamento de ideologías que se han disecado en dogmas que confunden la búsqueda de espiritualidad con rituales que han perdido sus ritos.

El arteterapia no responde a ningún porqué sino que propone una metodología para un recorrido del “ser” en el presente por un espacio simbólico hacia un porvenir imprevisible y que se conforma con orientarlo hacia un “ser mejor”.

“Ocurre cómo si el individuo lanzara una especie de proyección onírica de la que el soñador se aprovecha, para seguir avanzando siguiéndose a sí mismo. El objetivo del arteterapia no es explicar el pasado sino abrir a anticipaciones imaginarias de sí, por medio de representaciones visuales, auditivas, cenestésicas…de las que la persona sigue la evolución hasta que inconscientemente elija una obra como modelo de identificación.”(J.P. Kein. Arteterapia)

Dotar a las personas de un papel en la obra de la vida

En definitiva, el arteterapia permite un abordaje de auténticas heridas, obsesiones, depresiones, vulnerabilidades o motivos de ansiedad que suelen forman parte de la trama interna de las grandes obras. 

Mediante una metaforización precavida y sin riesgos convierte al paciente en artista con expectativas de un futuro y destino de los que , ahora sí, es dueño. Futuros y destinos no tan buenos por mejor adaptados a su entorno cómo buenos por dotar de una esencia y sentido (que no significado) a su vida. Vida no tanto más perfeccionada cómo con sentido. Un sentido y un papel no menos necesario en este gran teatro que es el mundo en esta gran obra que es nuestra vida. Demos color pues.

“Debo de ser el único de mi especie que ha dominado y transformado en potencia creadora, gloria y jubilo una enfermedad mental tan grave” .Salvador Dalí




Jesús García Muñoz


Fuentes:


Franciso J.Coll Espinosa (Coor.)Arteterapia.Dinámicas entre creación y procesos terapéuticos.Universidad de Murcia (2006).

Jean-Pierre Klein. Arteterapia. Una introducción. Octaedro. (2006).